En el corazón de la Colombia rural, donde el 5G es todavía un sueño lejano, el sistema electoral colombiano ha diseñado un engranaje analógico que permite que los resultados de las veredas más aisladas lleguen a los centros de cómputo sin depender de una red de internet estable. Este proceso de preconteo se apoya en una red de transmisión telefónica y centros de transcripción que garantizan que el flujo de datos no se detenga, ni siquiera en los puntos más apartados de la geografía nacional.
Para Diego Rubiano, coordinador del Observatorio Político Electoral de la Misión de Observación Electoral (MOE), la clave de la transparencia en la ruralidad reside en que no se está forzando una digitalización in situ donde no hay infraestructura. “En zonas rurales, la transmisión de datos del preconteo se hace principalmente por vía telefónica y, en casos específicos, con apoyo de conexión satelital”, detalló.
El proceso, precisó Rubiano, tiene tres pasos claves:
- Transmisión de voz: no hay una digitalización de resultados en el puesto de votación remoto; los datos se comunican por teléfono.
- Papel como respaldo: Los resultados de las actas E-14 se transmiten verbalmente para alimentar el sistema rápido.
- Transcripción manual: Los datos llegan a los Centros de Recepción y Transmisión (CRT), donde se digitan manualmente para el conocimiento público.
Juan Pablo López Sanguino, coordinador de Preconteo de la Registraduría, defiende la robustez de este modelo híbrido. El uso de telefonía tradicional y enlaces satelitales es una medida de seguridad contra posibles ciberataques o caídas del sistema en regiones vulnerables. López enfatiza en que el objetivo primordial es la rapidez del “boletín informativo”, mientras que la digitalización formal y el escrutinio se reservan para las cabeceras municipales donde la conectividad es garantizada.
López también aclara que para el día de las elecciones se tiene previsto un rango de llamadas periódicas a cada municipio para ir conociendo la tendencia y evitar un incremento desmedido sin una tendencia clara.
Mientras el principal objetivo del preconteo es tener rápidamente una radiografía de cómo votó el país, el proceso de escrutinio (donde se consolidan los votos con valor legal) sí introduce herramientas digitales, pero con matices. Rubiano advirtió que, incluso, en esta etapa, la tecnología actúa como soporte.
Al final, en la Colombia profunda la línea telefónica y el papel siguen siendo los guardianes más confiables de la voluntad popular.