Más de 9.500 personas trans y no binarias ya cuentan con documentos de identidad en Colombia. Este es uno de los principales resultados del balance presentado por la Registraduría Nacional del Estado Civil sobre las acciones implementadas desde el 2015 para facilitar la actualización del componente sexo en registros civiles, tarjetas de identidad y cédulas.

De acuerdo con las cifras de la entidad, entre el 1 de junio de 2015 y el 31 de mayo de 2026, 9.505 personas realizaron este trámite. De este total, 6.248 corresponden a mujeres trans, 3.004 a hombres trans, 247 a personas no binarias y 6 a personas con el marcador T.

El informe se conoce algunos meses después de que la Registraduría incorporara oficialmente las categorías No Binario (NB) y Trans (T) en los registros civiles, las tarjetas de identidad y las cédulas, tanto físicas como digitales. La medida amplió las opciones para que las personas puedan contar con documentos acordes con su identidad de género, en línea con los cambios normativos que durante la última década han fortalecido el reconocimiento de este derecho en Colombia.

Durante la presentación de los primeros documentos con estas categorías, el registrador nacional, Hernán Penagos, destacó el alcance de la decisión. "La democracia es libertad e igualdad para todas las personas. La Registraduría Nacional ha tenido todo el compromiso con la garantía del derecho a la identificación de las personas no binarias y trans“, afirmó.

Una estrategia integral que combate prejuicios

El balance presentado por la Registraduría también muestra que los cambios no se han concentrado únicamente en la expedición de documentos. En los últimos años la entidad ha trabajado en la adecuación de sus procesos de atención para reducir barreras y ofrecer un servicio con enfoque diferencial a las personas trans y no binarias que acuden a realizar trámites de identificación.

Este trabajo se ha desarrollado a través de IdentidadES, un proyecto apoyado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Programa para la Universalización de la Identidad Civil en las Américas (PUICA) de la Organización de Estados Americanos (OEA). La estrategia incluye capacitación, sensibilización, elaboración de material pedagógico y la implementación de rutas especiales de atención.

Como parte de este proceso más de 1.000 personas han sido capacitadas, entre funcionarios de la Registraduría en los 32 departamentos, funcionarios consulares de 20 países de América, Europa y Asia, representantes de notarías y organizaciones de la sociedad civil.

Como parte de las iniciativas que acompañan esta estrategia se destacan Transidentifiquémonos, desarrollada junto con la Fundación GAAT para acercar los servicios registrales a distintas ciudades del país, y Reafírmate con el Chuchú de la Cédula, una alianza con la Secretaría Distrital de Integración Social de Bogotá para facilitar el acceso a los trámites de identificación.

El componente electoral

Los avances también incluyen el aspecto electoral. En los últimos procesos, la Registraduría fortaleció la implementación del Protocolo de Voto Trans, una herramienta dirigida a jurados de votación, funcionarios electorales, fuerza pública y Ministerio Público para prevenir actos de discriminación y garantizar que las personas trans puedan ejercer su derecho al voto en igualdad de condiciones.

El protocolo establece que las diferencias entre la expresión de género de una persona y la información consignada en su documento de identidad no pueden convertirse en un obstáculo para votar. También incluye la capacitación de los jurados, la posibilidad de que las personas trans elijan la fila de ingreso al puesto de votación de acuerdo con su identidad de género y la atención de posibles casos de discriminación durante la jornada electoral.

Las cifras presentadas por la Registraduría muestran que el reconocimiento de la identidad de las personas trans y no binarias ya no se refleja únicamente en los cambios normativos. También empieza a evidenciarse en el número de ciudadanos que han actualizado sus documentos, en la capacitación de los funcionarios encargados de atenderlos y en la adopción de medidas para garantizar que puedan acceder a los servicios registrales y participar en los procesos electorales en condiciones de igualdad.