Su vida es una autopista de seis carriles: la academia, en la que es docente en ocho programas de la Universidad Externado; la práctica jurídica, como socia de la firma Cremades & Calvo-Sotelo y Preciado Abogados; la asesoría a entidades públicas y privadas; el liderazgo gremial; la difusión en comisiones de responsabilidad empresarial y anticorrupción; y su vida personal. “Todos los carriles van en el mismo sentido: la integridad”.
Abogada de profesión, fue una de las primeras oficiales de cumplimiento del país. Ha implementado más de cien programas de prevención de riesgos, anticorrupción y gobierno corporativo, y estuvo encargada del due diligence de una de las empresas chinas que construyen el Metro de Bogotá.
“La gente habla de ética, integridad y anticorrupción, pero no siempre sabe dónde está el límite. Puede parecer subjetivo. En materia corporativa los límites deben ser claros y los controles no pueden ralentizar el negocio o dificultar la operación”.
También busca contribuir a la formación de profesionales en ética empresarial y promover el liderazgo femenino en el sector. Por eso es miembro de la junta directiva de la World Compliance Association; presidente de la Comisión de Compliance de la Cámara Oficial de España en Colombia, que reúne a las empresas españolas en nuestro país para compartir buenas prácticas, y directora de la comunidad Women in Compliance. “Mi misión es seguir fortaleciendo una comunidad que ejerce un rol fundamental en las organizaciones”.