La historia de Marcela García terminó convirtiéndose en una oportunidad de negocio. Exreina del Carnaval de Barranquilla e influenciadora con 2,9 millones de seguidores en sus redes sociales, ha creado una comunidad que consume las experiencias de su propia vida. A raíz de un trastorno alimenticio, había comenzado a perder el pelo, y, en enero del año pasado, se quitó frente a la cámara la peluca que llevaba puesta para presentar el primer producto de su marca The Hair Generation, que creó junto a su hermana a partir de lo que le ocurrió. Así nació una empresa ciento por ciento digital que encontró en su audiencia virtual una nueva manera de entender al consumidor, desarrollar productos y crecer. En tan solo un año, su producto estrella ha vendido 400.000 unidades.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo supieron que la comunidad que usted había construido en redes, con su marca personal, podía convertirse en una empresa?
Marcela García (M. G.): En realidad, no lo supimos, porque mi contenido siempre estuvo relacionado con mi vida. La gente me veía con pelucas y empezó a preguntarse qué me había pasado. Mi hermana, Laura, empezó a investigar el hair oiling y desarrolló un aceite para el cuero cabelludo. Yo lo usé, vi los resultados y pensé: ‘Esto tengo que compartirlo con el mundo’. Llevaba más de seis años hablando de mi pelo con mi comunidad, así que ya existía una conversación.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué significa construir una empresa desde las redes sociales?
M. G.: Significa tener una relación directa con el consumidor. La gente nos habla por mensajes, historias y publicaciones, así podemos saber qué está pasando y reaccionar rápidamente. Las redes se convierten en una herramienta para tomar decisiones de negocio.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo esa información se convierte en innovación?
M. G.: Muchos productos han nacido de lo que nos dice la comunidad. Podemos ver qué preocupa a la gente, qué necesita y qué quiere resolver.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué cambia cuando una empresa puede vender directamente al consumidor?
M. G.: Tenemos una relación directa con quienes nos compran y podemos escuchar qué pasa después de la compra. Pero tener una comunidad no significa que puedas vender cualquier cosa. Hasta que no sentimos que están listos, no sacamos nuevos productos. Hoy tenemos una recompra del 60 por ciento.
CÍRCULO DE MUJERES: Ustedes son ciento por ciento digitales, pero hacen eventos presenciales. ¿Por qué?
M. G.: Porque, por más tecnología que exista, la gente necesita contacto. Hemos hecho experiencias en Bogotá, Barranquilla y Nueva York. Entendimos que era importante que pudieran tocar y sentir aquello que habían conocido por redes.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo se construye una empresa digital que pueda crecer más allá de su fundadora?
M. G.: Desde el principio quisimos que The Hair Generation tuviera un ADN propio. Alrededor del 30 por ciento de los seguidores de la marca no me siguen a mí. Queríamos que fuera atemporal y que no dependiera de mi momento de vida.