Hay territorios que hacen parte de la historia de un país. Cundinamarca ha sido una de sus grandes protagonistas. Este 16 de julio no conmemoramos únicamente un aniversario. Celebramos 213 años de un departamento que ha acompañado el nacimiento, la evolución y la transformación de Colombia. Un territorio donde convergen la riqueza de 116 municipios, la fuerza de su gente, el empuje del campo, la innovación de sus empresas y una enorme capacidad para convertir los desafíos en oportunidades.

Hablar de Cundinamarca es hablar del corazón de Colombia. Es recorrer provincias con vocaciones distintas, pero unidas por un mismo propósito: generar bienestar para sus habitantes. Es reconocer el trabajo de los campesinos que garantizan la seguridad alimentaria; de los emprendedores que dinamizan la economía; de los maestros que forman nuevas generaciones; de los empresarios que generan empleo, y de las comunidades que hacen de este departamento un referente nacional.

Hoy esa visión de desarrollo se refleja en hechos. Cundinamarca vive una transformación sin precedentes con proyectos que marcarán su historia durante las próximas décadas. El Regiotram de Occidente, primer tren de cercanías completamente eléctrico del país, simboliza una nueva manera de entender la movilidad, la sostenibilidad y la integración regional. A esta apuesta se suman las inversiones en vías, hospitales, instituciones educativas, acueductos, sistemas de saneamiento básico, seguridad, conectividad y desarrollo rural, que benefician a los 116 municipios bajo una visión de equilibrio territorial.

Detrás de cada obra existe una convicción: el progreso debe sentirse en la vida cotidiana de las personas. Esa ha sido la apuesta del gobernador, Jorge Emilio Rey Ángel, quien ha impulsado una administración orientada a ejecutar proyectos estratégicos sin perder de vista las necesidades de las comunidades. Su liderazgo ha permitido consolidar iniciativas que hoy posicionan a Cundinamarca como un referente nacional en planeación, infraestructura, seguridad, sostenibilidad y gestión pública.

Ese propósito encuentra un valioso complemento en la labor de la gestora social del departamento, Alexandra Pulido Quintero, quien ha convertido la atención a la niñez, las mujeres, los adultos mayores, las personas con discapacidad y las poblaciones más vulnerables en un eje transversal del desarrollo. Su trabajo recuerda que una sociedad progresa no solo cuando construye grandes obras, sino cuando protege, acompaña y genera oportunidades para quienes más lo necesitan.

Pero Cundinamarca también se construye desde sus instituciones. Algunas tienen casi la misma edad del departamento y han acompañado su crecimiento desde los primeros años de la República. Una de ellas es la Lotería de Cundinamarca. Con 214 años de historia, es la lotería más antigua del país y un símbolo de cómo la tradición puede convertirse en bienestar, al destinar recursos que durante más de dos siglos han contribuido a la salud de los colombianos.

Esa coincidencia resume el espíritu de este aniversario. Mientras el departamento celebra 213 años de vida institucional, también reconoce a quienes han caminado a su lado construyendo desarrollo, confianza y esperanza.

Celebrar a Cundinamarca es celebrar una tierra que nunca ha dejado de avanzar. Es reconocer que su mayor riqueza no está únicamente en sus paisajes, en su ubicación privilegiada o en su potencial económico. Está en su gente, en los hombres y mujeres que todos los días trabajan por sus municipios, en las instituciones que sirven con vocación pública y en un liderazgo que entiende que gobernar es dejar capacidades para el futuro.

A sus 213 años, Cundinamarca no mira la historia con nostalgia. La honra construyendo nuevos capítulos. Y esa es, quizá, la mayor razón para celebrar: saber que este departamento seguirá siendo protagonista del desarrollo de Colombia, porque tiene claro de dónde viene y, sobre todo, hacia dónde quiere llegar.

Cundinamarca: más que un departamento, la historia que ha impulsado el camino de un país

Maribel Córdoba Guerrero, gerente general de la Lotería de Cundinamarca