Un terremoto de magnitud 6,1 sacudió este viernes 6 de noviembre las aguas del océano Pacífico, frente a la costa oriental de Japón, según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). El movimiento se registró a las 7:39 de la noche, hora local, y fue percibido en diferentes zonas del país, incluida la capital, Tokio.
De acuerdo con el reporte de la entidad japonesa, el epicentro se localizó en el área marítima situada al este de la región de Kanto, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el evento a unos 156 kilómetros al sureste de Hasaki, en la prefectura de Ibaraki.
La JMA informó que el movimiento alcanzó una intensidad sísmica de tres en su escala de siete niveles en sectores de las prefecturas de Miyagi, Fukushima e Ibaraki. Entre las localidades donde se registró esta intensidad se encuentran Ishinomaki, Iwaki, Koriyama, Hitachi y Oarai.
Aunque el temblor fue perceptible en distintos puntos del territorio japonés, las autoridades no reportaron niveles de intensidad superiores a tres en los primeros balances divulgados.
La escala utilizada por Japón mide los efectos del movimiento sobre las personas, los edificios y los objetos, por lo que no debe confundirse con la magnitud del terremoto.
Uno de los primeros aspectos que concentró la atención de las autoridades fue la posibilidad de que se produjera un tsunami. A las 7:53 de la noche, la Agencia Meteorológica japonesa emitió un pronóstico de pequeñas variaciones en el nivel del mar para la costa de Kujukuri y Sotobo, en la prefectura de Chiba.
La entidad estimó que las variaciones podrían ser inferiores a 20 centímetros y señaló que no existía preocupación por daños asociados a este fenómeno.
En ese sentido, no se emitió una alerta por un tsunami destructivo, aunque se mantuvo la recomendación de prestar atención a los comunicados oficiales y a las actualizaciones de las autoridades.
Los primeros reportes tampoco daban cuenta de personas heridas ni de daños materiales relacionados con el movimiento telúrico. Sin embargo, la información permanecía sujeta a actualizaciones mientras los organismos de emergencia evaluaban las posibles consecuencias.
Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona de intensa actividad tectónica y volcánica.
Su territorio se encuentra en la convergencia de varias placas tectónicas, una condición que explica la frecuencia de los terremotos y la preparación permanente de sus instituciones ante estos fenómenos.
El episodio de este viernes se suma a la actividad sísmica habitual del archipiélago, mientras las autoridades continúan monitoreando las condiciones en las zonas cercanas al epicentro.