Éric Jean Baptiste, excandidato presidencial haitiano y secretario general del Rally de los Demócratas Nacionales progresistas, fue asesinado en la noche del viernes 28 de octubre por la carretera que conduce hacia su casa.

La noticia fue dada a conocer este sábado y confirmada por el medio Le Nouvelliste, el portavoz del partido Ricardo Nordin y otra fuente cercana. La muerte se produjo luego de que fuera atacado el automóvil en el que se movilizaba. Hombres armados acribillaron a tiros el vehículo, en el que también murió su guardia de seguridad.

“Hombres fuertemente armados acribillaron a balazos el vehículo en el que se encontraba en Laboule. Su guardia de seguridad murió en el lugar. Éric Jean Baptiste fue llevado al hospital. Pero no sobrevivió”, señaló el vocero.

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Cabe señalar que Lobule 12, distrito de Pétion Ville, ha sido escenario de crímenes violentos durante varios meses, de hecho, la zona está controlada por bandas criminales lideradas por Carlo Petit Homme.

Por su parte, en el pasado, Baptiste también había sido blanco de atentados, pues el 1 de octubre de 2018 logró escapar de un intento de asesinato cuando llevaba a sus 3 hijos a la escuela y su auto fue atacado por varios proyectiles.

La noticia generó conmoción al interior del país, que viene golpeado por una oleada de inseguridad. El primer ministro de Haití, Ariel Henry, expresó sus condolencias y condenó el crimen, además, destacó a Baptiste como un gran político y comprometido con el cambio.

Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprueba sanciones contra grupos armados en Haití

El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó por unanimidad un paquete de sanciones contra los grupos armados en Haití, un país sumido en el caos y la violencia generada por bandas armadas y un brote de cólera.

Los 15 miembros de este órgano de la ONU votaron a favor de una resolución presentada por México y Estados Unidos, que prevé un embargo de armas, congelación de activos y prohibición de viajes a los principales actores de la violencia por un periodo “inicial” de un año, en las primeras sanciones de ese tipo que adopta el Consejo desde 2017 contra Malí.

Las sanciones están dirigidas contra “individuos y entidades (...) responsables o cómplices (...) de acciones que amenazan la paz, la seguridad o la estabilidad de Haití”, que incluyen reclutamiento de menores, secuestros, tráfico de personas, homicidios y violencia sexual como arma de guerra, tráfico de armas, obstrucción de la entrega de ayuda humanitaria y ataques contra el personal o las misiones de la ONU.

Por un año, todos los estados miembros deberán impedir la entrada a sus territorios de los responsables directa o indirectamente que amenacen la paz y la seguridad del país.

También, durante 12 meses, los estados miembro deberán congelar los fondos, activos financieros y recursos económicos que se encuentren en su territorio a esas personas que promuevan la violencia en Haití.

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La resolución cita expresamente a Jimmy Cherizier, alias Barbacoa, uno de los líderes más influyentes de los grupos armados y jefe de una alianza de bandas conocida como La Familia y Aliados G9.

Esta decisión “envía una señal clara de que el Consejo de Seguridad no permanecerá con los brazos cruzados y actuará no solo en contra de los que generan violencia en la calle, sino también sobre aquellos que los apoyan, los prohíjan y los financian”, dijo el embajador de México, Juan Ramón de la Fuente.

Para su colega estadounidense, Linda Thomas-Greenfield, “esta resolución es una primera respuesta a los llamados de ayuda de la población haitiana”.

Los haitianos, dijo, “quieren que actuemos contra los actores criminales, las bandas y los que los financian, que han socavado la estabilidad y agravado la pobreza en esta sociedad dinámica”, agregó.

Además de exigir un “cese inmediato” de la violencia, “urge a todos los actores políticos” a que se sienten a negociar para permitir la celebración de “elecciones legislativas libres y justas, tan pronto como la situación de la seguridad local lo permita”.