Quedan menos de 20 días para que Lula da Silva y Bolsonaro se midan nuevamente en las urnas en una segunda vuelta, que definirá el futuro del ‘gigante’ suramericano. Más de 150 millones de brasileños tienen una nueva cita con la democracia, en las que han sido elecciones marcadas por la polarización.
Mientras ambos candidatos intentan, en estos últimos días, pelear por “cada voto”, hay otro punto que para algunos expertos centra la discusión: ¿cuál será la gobernabilidad que permita el Congreso para los dos candidatos? El legislativo está inclinado aún más hacia la derecha, lo que para analistas podría significar el mayor tropiezo que enfrente Lula en caso de ganar.
¿“Tranquilidad” para Jair Bolsonaro?
Una gestión “difícil” podría constituir para el exmandatario, de 76 años, la composición del Congreso y una mayor tranquilidad para el actual presidente (en caso de alcanzar la reelección en el balotaje). El Partido Liberal (PL), al que está adscrito Bolsonaro, será la principal fuerza cuando se instalen ambas Cámaras en febrero de 2023.
Ese movimiento político congregará la mayor bancada desde hace 24 años con 99 de los 513 escaños (23 más de los que tiene hoy en día). A él se suman el Partido Progresista (PP) y Republicanos, con lo que en total el líder ultraderechista tendría el respaldo de casi 190 diputados.
En la Cámara Alta del Congreso, de 81 curules, el PL incrementó seis hasta llegar a 13 y en total las alineaciones que tienen una inclinación hacia la derecha controlarán el 53 %. Por su parte, quien encabeza la Cámara Baja, Arthur Lira, tiene su postura clara para la segunda vuelta y dijo que habrá “un Congreso conservador, liberal”.
El mayor ‘altibajo’ para Lula
El interrogante ahora es sobre el proceder del legislativo si, pese a que llegue a ser más estrecha la diferencia de votos, termine siendo Lula da Silva quien regrese al Palacio de Planalto. “El Congreso será bastante hostil debido al crecimiento de la derecha, especialmente la extrema derecha, más radical”, explicó a AFP Oliver Stuenkel, profesor de la Fundación Getulio Vargas.
Para el analista, opositores como el mismo hijo del mandatario, Eduardo Bolsonaro, o quien condenó a Lula en la investigación de Lava Jato, Sergio Moro, “intentarán complicar la vida” al representante de izquierda. Esto, desde el primer momento en el que retome funciones.
Entre tanto, Carolina Botelho, investigadora de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, recalca que si el Partido de los Trabajadores (PT) retoma al poder, buena parte de las conformaciones de derecha intentarán llegar al diálogo. “Los estridentes y radicales (...) no tienen un partido de masas organizado para presionar al ejecutivo”.
Lula mantiene ventaja sobre Bolsonaro
A tres semanas del “segundo round” en las urnas, Lula da Silva (quien gobernó Brasil desde 2003 a 2011), podría regresar al Palacio de Planalto con un respaldo del 51 % frente a su principal adversario, que alcanzaría el 42 %, de acuerdo al sondeo divulgado por IPEC.
En la primera vuelta (celebrada el 2 de octubre), el exmandatario llegó al 48,4 % de los votos válidos, y el jefe de Estado actual al 43,2 %. El tercer lugar fue para Simone Tebet, quien se quedó con 4,2 % de apoyo; seguida de Ciro Gomes con el 3 %.
Según esta consultora, para la recta final, el 94 % del electorado asegura tener decidido por quién votará el 30 de octubre. En cuanto al gobierno vigente, el 38 % dice que ha tenido una buena gestión, el 41 % la desaprueba y el 10 % la califica como “regular”.
*Con información de AFP y Europa Press.