La periodista Salud Hernández-Mora habló con un militar retirado venezolano y le diseñó todo un plan con el que se podría, eventualmente, propinarle un golpe de Estado a Nicolás Maduro, el líder del régimen que se posesionó en la presidencia del vecino país el 10 de enero pasado.

“El dictador dijo que ganaban por las buenas o por las malas. Y ganó por las malas. Pues habrá que ganarle por las malas”, dijo la colombo-española.

Por las buenas —añadió Hernández-Mora— ya le ganó la líder opositora, María Corina Machado, a quien ella llama “una estadista”.

“Es extraordinaria, valiente, ya quisiera Gustavo Petro llegarle a los talones, pero ella sola no puede con lo que está ocurriendo en Venezuela. Ella necesita que otros pasen a la acción”, expresó la reportera en su espacio habitual de opinión.

El líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro (AP Photo/Matias Delacroix). Foto: AP

Según ella, a la mafia del Palacio de Miraflores “no se le saca del poder por las vías de las urnas”. Y recordó la intervención de Nicolás Maduro en plena campaña presidencial cuando le decía a su pueblo: “Vamos a ganar por las buenas o por las malas”.

Un militar retirado con el que habló Hernández-Mora le diseñó un plan con el que se podría generar un golpe de Estado contra Maduro. “Hay que cooptar a coroneles y generales de ese país, muchos son corruptos, se les puede comprar. Se mueven por dinero y miedo. Se les promete exilio y plata”.

En paralelo —añadió el militar— “se contrata a personas retiradas del Instituto de Inteligencia y Operaciones de Inteligencia de Israel (Mossad) para que diseñen un plan con militares venezolanos en el exilio”.

El dictador Nicolás Maduro (Photo by Juan BARRETO / AFP). Foto: AFP

Esto acompañado con el incremento de la recompensa por parte de Estados Unidos para quienes ayuden a dar con el paradero de Nicolás Maduro, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

Ministro de Defensa, Vladimir Padrino (Photo by STRINGER / AFP) Foto: AFP

“Con permiso de la administración de Donald Trump se acepta reclutar y entrenar a un grupo de mercenarios para apoyar a los nativos, pero con órdenes precisas de hasta dónde pueden actuar. Además, seleccionan las guarniciones militares de las ciudades donde Edmundo González sacó más votos el 28 de julio para que se apoye el golpe. Y el día D se pone en marcha”, narró Hernández, basada en la logística que le diseñó el exmilitar venezolano.

Ella resume que si eso se logra, “sería un golpe medio duro y medio blando para hacer respetar la voluntad del pueblo y acabar con la tiranía. De lo contrario, tendremos una Cuba eterna”.