El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expresó la disposición del Gobierno de la isla a un “diálogo serio y responsable” con Estados Unidos, aunque “sin injerencia”.
Rodríguez explicó, durante su intervención en un acto en Bogotá, que el país está abierto a “un diálogo serio y responsable” con el Gobierno de Estados Unidos, pero descartó cualquier “injerencia” en los asuntos internos o en su sistema político, económico o social cubano.
Rodríguez denunció el reciente endurecimiento del bloqueo impuesto a la isla, por el que Washington amenaza con imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a Cuba.
“Se suma la arbitraria inclusión de Cuba en la lista unilateral de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, las amenazas de agresión militar y la reciente orden ejecutiva que busca imponer un cerco total a nuestros suministros de combustible bajo la premisa de que las privaciones económicas y los consecuentes daños humanos obligarán a nuestro pueblo a renunciar a su soberanía e independencia”, planteó durante la cita de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Criticó en ese sentido “el retorno de agresivas prácticas imperialistas sin maquillaje alguno o apenas enmascaradas bajo retórica moderna”. “La doctrina de la paz a través de la fuerza, defendida por Washington, es la nueva expresión para la dominación, las intervenciones militares, las amenazas y el uso de la fuerza”, reprochó.
En contraste, destacó que Cuba “siguen abierta para colaborar en iniciativas de cooperación sur-sur en las que podamos contribuir. Ninguna campaña de descrédito puede ni podrá borrar el demostrado y significativo impacto de la colaboración de Cuba en países de todas las regiones durante más de seis décadas, en particular en el ámbito de la salud”.
El canciller cubano agradeció así a los gobiernos de África, América Latina y el Caribe que mantienen su solidaridad con la isla y comparten su apoyo en los foros internacionales.
*Con información de Europa Press