Si en algo se ha destacado la India en el ámbito global, es en su robusto sector farmacéutico. Este renglón no solo es un brazo fundamental para la salud pública de esa nación, sino que también es el motor de empresarios que, desde sus modernos laboratorios, desarrollan tratamientos para el mundo entero.

Un claro ejemplo de ello es Caplin Point, un laboratorio ubicado en Chennai que hace 32 años comenzó como un modesto esfuerzo familiar. Hoy, se erige como un gigante corporativo con presencia internacional, gracias a que perfeccionó un modelo enfocado en democratizar el acceso a los tratamientos médicos a través de una amplia oferta de fármacos genéricos.

SEMANA conoció de primera mano el lugar donde se fabrican a diario miles de medicamentos para diferentes patologías. Con esa misma visión de impacto mundial, la familia Partheeban decidió enfocar sus esfuerzos en producir alternativas farmacéuticas de altísima calidad para llevarlas, de manera masiva, a distintos países de América Latina.

Ashok Partheeban, director de operaciones para América Latina. Foto: SEMANA Foto: SEMANA

En sus plantas ubicadas en la India, la empresa produce más de 6 millones de unidades de medicamentos al día (superando los 2.200 millones de unidades anuales en diversas formas farmacéuticas). Esta gigantesca operación tiene un foco claro: su presencia dominante en los países latinoamericanos representa hoy más del 76 % de sus ingresos globales.

La brújula de este éxito es, según Ashok Partheeban, director de operaciones para América Latina, una estricta disciplina familiar. “Mi papá siempre me decía que diferenciara entre la satisfacción y el placer. El placer era a corto plazo y la satisfacción es a largo plazo. Si buscas la satisfacción, vas a ser muy exitoso”, contó en entrevista con este medio.

Un aterrizaje estratégico

“Queremos ir a los países y mantener los productos cerca de los clientes para que entiendan que están disponibles. En realidad, lo que quieran, pueden venir a los mercados y comprarlo”, le dijo a SEMANA C.C. Paarthipan, fundador y actual presidente de la compañía, quien comenzó su trayectoria en la industria farmacéutica en 1980 trabajando como representante médico.

Conociendo el sector y las dinámicas del mercado, Paarthipan arrancó en 1987 con una firma asociada llamada Triwin Pharmaceuticals. Ante el rápido avance de la empresa, en 1990 decidió constituirla formalmente como Caplin Point Laboratories Private Limited (nombre que hace referencia a Cápsulas, Inyecciones líquidas, Polvos, Ungüentos y Tabletas).

Al ver que su negocio no estaba en competir directamente en los saturados mercados de EE. UU. y Europa, puso su mirada en América Latina y África. Ideó una alianza estratégica que se enfocó en sectores y mercados desatendidos, apostando con fuerza por las regiones en desarrollo.

“Entramos en un tiempo en el que la gente se estaba comenzando a dar cuenta de que los genéricos eran iguales que el original", dijo Vivek Partheeban, vicepresidente de la compañía. Foto: SEMANA

“Entramos en un tiempo en el que la gente se estaba comenzando a dar cuenta de que los genéricos eran iguales que el original. Entonces, la idea de mi papá era que nosotros teníamos que llegar directamente a los consumidores finales a través de las farmacias”, explicó Vivek Partheeban, vicepresidente de la compañía.

Ese aterrizaje estratégico visibilizó las necesidades de países donde el acceso a los medicamentos presentaba graves dificultades desde su registro hasta su comercialización. “Lo que hicimos fue quitar de la cadena de valor al importador. Cuando tú te vuelves el importador, tu precio es automáticamente muchísimo más económico”, indicó Vivek.

Con dos décadas operando en Latinoamérica, la compañía demostró el impacto de su modelo: “Al ser fabricantes, exportadores, importadores y nuestro propio distribuidor, llegamos directamente a la farmacia. Rompimos un paradigma inmenso de que la medicina es cara en Latinoamérica. Lo comenzamos haciendo en Centroamérica, de ahí pasamos a Sudamérica y ahora queremos expandirnos a todos los demás países”, dijo.

“Ya somos más de 800 compañeros en la región; tocamos 30.000 puntos de venta todos los días y tenemos más de 4.000 registros sanitarios", afirmó Vivek Paarthipan. Foto: SEMANA Foto: SEMANA

Así, mediante un modelo de distribución sin intermediarios y registros sanitarios ágiles, la empresa logró posicionar miles de licencias de medicamentos genéricos de alta calidad a precios accesibles.

“Latinoamérica para nosotros es muy atractiva porque, aunque aquí en la India hay 12.000 fábricas de medicamentos, nosotros de los 350 millones de dólares que facturamos, no vendemos ni un dólar en la India. Es 100 % exportación. Las empresas indias nunca tomaron en serio a Latinoamérica como a otras regiones. Cuando llegué a México en 2003, a los 21 años, vi que allá no había competencia, por eso entramos con tanta fuerza”, relató Ashok.

“No hacemos nada malo a nadie”

Si algo tiene claro la empresa es que, para que su modelo de negocio continúe siendo exitoso y se expanda, la regla inquebrantable es no vender productos de mala calidad. El fundador entiende por experiencia propia que las enfermedades no distinguen clases sociales y que las personas con escasos recursos también necesitan fármacos seguros. Un medicamento genérico jamás se puede ofrecer si no cumple con los más altos estándares.

“Por naturaleza, no le hacemos nada malo a nadie, porque vengo de una familia pobre. Sé cómo duele la pobreza. Hoy podemos ser ricos, pero eso no significa que voy a olvidar mi pasado y a hacer dinero sin respeto. Creo en hacer dinero con respeto”, recalcó Paarthipan.

Bajo esa filosofía, el laboratorio indio reinvierte el 10 % de sus beneficios en investigación y desarrollo, apoyado por un equipo de 370 científicos dedicados a rastrear patentes a punto de vencer.

Desde medicamentos oncológicos hasta sueros, el laboratorio avanza a toda marcha con sus trámites ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) en Colombia. Foto: SEMANA Foto: SEMANA

Recorrer las instalaciones de esta empresa es descubrir el trabajo minucioso de 5.468 empleados: su labor va desde las fórmulas creadas en los laboratorios, pasando por el análisis, las pruebas y la fabricación, hasta que las cajas son distribuidas y enviadas a los países con los que mantienen conexión comercial.

“Ya somos más de 800 compañeros en la región; tocamos 30.000 puntos de venta todos los días y tenemos más de 4.000 registros sanitarios. De las 12.000 empresas farmacéuticas que hay en la India, somos los que tenemos más registros sanitarios en toda Latinoamérica”, afirmó Vivek.

Colombia, un destino de gran relevancia

“Colombia es un mercado fundamental para nosotros en América Latina, donde ya hemos venido comercializando diversos productos”, manifestó Ashok Partheeban, un gran conocedor de las necesidades que tiene el país.

Desde medicamentos oncológicos hasta sueros, el laboratorio avanza a toda marcha con sus trámites ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) para ampliar su oferta de genéricos. A la fecha, tiene 35 productos sometidos a la revisión del organismo, de los cuales nueve ya están aprobados, y alista la radicación de 25 más.

La razón de esta fuerte apuesta por el país radica en el sistema de salud colombiano, reconocido por los directivos de la firma por su alta cobertura. “Es una característica única que cubre a casi el 100 % de la población, algo que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo, y eso representa una ventaja enorme”, destacó Vivek.

Frente a la grave crisis del sistema por la escasez de medicamentos que se presentó durante el gobierno de Gustavo Petro, Ashok analizó que este cuello de botella obedeció, en parte, a demoras regulatorias.

“Las aprobaciones salían muy tarde. No había tantos proveedores que pudieran llevar los productos a Colombia y eso hizo que los pocos que había subieran los precios o dejaran de importar porque se volvió muy caro”, explicó.

Mientras potencia su operación en territorio colombiano, la compañía mira hacia otros gigantes de la región: “Estamos registrando los productos; tenemos 50 registrados en Venezuela y ya, cuando tengamos esa canasta aprobada, entraremos de manera directa”, adelantó.