Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, destacó este lunes, 28 de septiembre, los avances de Colombia en materia de justicia restaurativa, especialmente aquellos que involucran a antiguos integrantes de las FARC-EP y a miembros del Ejército que reconocieron su responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario.
El pronunciamiento se produjo diez años después de la firma del Acuerdo Final de Paz entre el Estado colombiano y las entonces FARC-EP. Para Türk, las medidas que actualmente se desarrollan para reparar a las víctimas representan un avance significativo dentro de los procesos de justicia transicional.
“Las medidas restaurativas sin precedentes en Colombia, relacionadas con el conflicto, que ya están en marcha, son un logro mundial para la justicia transicional”, afirmó Türk en un comunicado divulgado este lunes.
El alto comisionado señaló que estos mecanismos están contribuyendo a garantizar los derechos de las personas afectadas por el conflicto armado y destacó su relación con la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación. También sostuvo que estas iniciativas pueden contribuir a establecer condiciones para una paz y una seguridad sostenibles.
Uno de los ejemplos mencionados por Türk ocurre en el cementerio de San Antonio de Padua, en Pitalito, Huila, donde antiguos dirigentes de las FARC-EP y miembros del Ejército trabajan conjuntamente en la localización e identificación de personas desaparecidas durante el conflicto armado.
Las labores buscan, además, recuperar los restos de las víctimas para posteriormente entregarlos a sus familias. Para Naciones Unidas, este tipo de acciones constituye una dimensión de la reparación que permite abordar las consecuencias del conflicto más allá de las decisiones judiciales.
Türk también destacó que los antiguos integrantes de la guerrilla y los miembros de la Fuerza Pública que participan en estos procesos han reconocido responsabilidades por hechos considerados graves violaciones y abusos de derechos humanos, así como por infracciones al derecho internacional humanitario.
El pronunciamiento ocurre mientras Colombia continúa desarrollando mecanismos derivados del Acuerdo de Paz de 2016. Entre ellos se encuentran procesos orientados a esclarecer hechos relacionados con personas desaparecidas y a avanzar en medidas de reparación para quienes fueron afectados por décadas de confrontación armada.
La declaración del alto comisionado llega además en un contexto en el que la implementación del acuerdo continúa siendo objeto de seguimiento nacional e internacional. Naciones Unidas ha mantenido su acompañamiento a los esfuerzos relacionados con víctimas, verdad, justicia y construcción de paz.
Para Türk, la experiencia colombiana tiene una dimensión que trasciende el ámbito nacional. Según señaló, las medidas restaurativas que involucran a antiguos adversarios pueden convertirse en una referencia internacional sobre mecanismos de justicia transicional y reparación después de un conflicto armado.
El funcionario resaltó así el papel de las víctimas dentro de estos procesos y señaló que las iniciativas en marcha pueden ayudar a avanzar hacia la verdad, la justicia, las reparaciones y una paz sostenible en Colombia.