El próximo sábado se cumple el vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre al World Trade Center en Nueva York y al Pentágono, un hecho sin precedentes en la historia moderna que dejó casi 3.000 muertos y más de 25 mil heridos, motivo por el que en esta fecha Estados Unidos y varios países les rinden un homenaje a las víctimas.
Sin embargo, en medio de esta jornada, el expresidente Donald Trump, uno de los personajes más importantes del país norteamericano, lejos de participar en el sentir de los estadounidenses, participará en una jornada boxística.
De acuerdo con informes de ESPN, el exmandatario firmó un contrato para participar como comentarista en un evento organizado por el Triller Fight Club encabezado por Evander Holyfield, de 58 años, quien volverá al cuadrilátero por primera vez desde 2011, contra Vitor Belfort, de 44 años y excampeón de peso semipesado de la UFC.
Por su parte, Donald Trump Jr., con el propósito de acompañar a su padre, estará en el Hard Rock Hotel & Casino en Hollywood, Florida.
“Me encantan los grandes luchadores y las grandes peleas”, aseguró Trump, quien añadió: “Espero verlos este sábado por la noche y compartir mis pensamientos en el ‘ring’. No querrás perderte este evento especial”, concluyó.
La transmisión completa de las cuatro peleas, que también incluyen a Anderson Silva-Tito Ortiz y David Haye-Joe Fournier, serán transmitidas por la plataforma Triller.
Cabe mencionar que esta no será la primera vez que Trump presente una pelea de boxeo. En las décadas de 1980 y 1990 ya había sido anfitrión de este tipo de eventos deportivos en sus casinos en Atlantic City, Nueva Jersey.
El aniversario del 11 de septiembre podría inspirar nuevos ataques extremistas, advirtió EE. UU.
El Departamento de Seguridad Nacional advirtió que teniendo en cuenta que este año se cumplen 20 años de estos atentados terroristas, el país se encuentra bajo un “entorno de mayor amenaza”, pues esto podría inspirar nuevos ataques extremistas.
Mediante una alerta de terrorismo emitida el pasado 13 de agosto, en la que no se citó una amenaza específica sobre terrorismo, se advirtió de extremistas violentos, que son llevados a cometer estos actos por el odio racial y étnico y el resentimiento por las restricciones impuestas durante la pandemia, de acuerdo con Associated Press.
Es por esto que el Departamento de Estado lanzó la advertencia para alertar al público sobre esto, así como a las autoridades estatales y locales.
Del mismo modo, manifestó que los extremistas domésticos, motivados por el odio religioso y étnico, han realizado ataques en contra de casas de culto y otras reuniones, pero hasta el momento no se han registrado “amenazas creíbles o inminentes identificadas en estos lugares”.
Y al igual que en los reportes pasados, el Departamento de Estado expresó su preocupación por los extremistas nacionales que son una amenaza al estar motivados por “agravios personales y creencias ideológicas extremistas” y por los grupos extranjeros.
Y acusó que los medios de comunicación vinculados a los gobiernos ruso, chino e iraní han impulsado la difusión de teorías de conspiración sobre los orígenes de la covid-19 y la efectividad de las vacunas, lo que ha ampliado el número de llamados a violentar a personas de ascendencia asiática.