Nayib Bukele volvió a enviarles un claro mensaje a las organizaciones de derechos humanos y no gubernamentales (ONG), que les solicitan un mejor trato a los reos en las prisiones de El Salvador.

El presidente fue claro en una reunión con la procuradora general del país, Raquel Caballero, a quien le dijo claramente que los derechos humanos no son solo para quienes están privados de la libertad.

“Yo creo que los derechos humanos, si bien nadie duda que los reos tienen derechos humanos, algo que nunca se ha hecho o que un procurador haya hecho antes, o por lo menos yo no lo recuerdo, discúlpeme si usted lo hizo y yo no me acuerdo, [es haber] defendido los derechos humanos de la gente honrada. Como que todo el enfoque de Derechos Humanos Internacional y de las ONG está enfocado en los derechos de los delincuentes, que tienen derechos, nadie dice que ellos no tienen derechos, pero los derechos de la gente honrada a nadie le importan”, dijo en su primera parte del discurso Bukele.

Luego, agregó y contextualizó que durante mucho tiempo en El Salvador se han vulnerado los derechos humanos de la población que no ha cometido delitos y que a ellos, poco o nada los escuchan.

“En este país pasamos 30 años asesinados, torturados, violados, amenazados, viviendo en zozobra y nadie dijo nada, pero ahora agarran a los que matan, a los que violan y de repente hay que ver los derechos humanos de ellos, pero son más importantes los derechos humanos de la gente honrada, procuradora”, enfatizó.

Además, pidió que no solo los presos sean tenidos en cuenta para respetarle sus derechos, ya que ellos por sus acciones están restringidos de varios, mientras que “la gente honrada” no los tiene limitados.

“Si eso no se hace, no estamos hablando es de derechos humanos, sino de derechos de los delincuentes. Ellos tienen derechos restringidos, por ejemplo no tienen derecho al voto, a la actividad económica, no tienen derecho a la libertad, porque cometieron un delito. Nuestra prioridad van a ser los derechos de la población honrada, porque son quienes no tienen derechos restringidos”, puntualizó el mandatario de El Salvador.

Precisamente, la Asamblea Nacional de El Salvador aprobó una nueva prórroga de un mes del estado de excepción decretado a finales de marzo para endurecer la lucha contra las pandillas y que, hasta el momento, ya se ha saldado con más de 55.000 detenidos.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, ha expuesto ante la sede legislativa los resultados “innegables” de una iniciativa que el presidente Nayib Bukele también ha defendido como un éxito en los últimos meses. Según el Gobierno, se han incautado más de 1.600 armas y más de 1,2 millones de dólares en activos.

La Asamblea, controlada por el oficialismo, ha dado luz verde a la prórroga con 67 votos a favor y 14 en contra. El presidente de la Cámara, Ernesto Castro, ha defendido en Twitter que es la forma de “seguir llevando paz a las comunidades y defendiendo el derecho a la vida de los salvadoreños”.

Bukele, que se presentará a la reelección en 2024, ha defendido el estado de excepción como un instrumento clave de su plan de seguridad, frente a las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos que cuestionan los excesivos poderes que concede este régimen a las fuerzas de seguridad.