La Cámara Baja del Parlamento alemán, el Bundestag, eligió este miércoles al socialdemócrata Olaf Scholz de 63 años como nuevo canciller, al frente de una coalición tripartita que también incorpora a verdes y liberales y que pone fin a 16 años de poder ininterrumpido de la conservadora Angela Merkel.

La coalición ‘semáforo’, como se conoce a la alianza entre el Partido Socialdemócrata (SPD), Los Verdes y el Partido Democrático Libre (FDP), suma 416 escaños, si bien este miércoles Scholz recibió 395 votos a favor, suficientes en cualquier caso para sobrepasar el umbral de los 369 necesarios. Otros 303 parlamentarios votaron en contra, mientras que seis se abstuvieron.

Scholz asume así el principal cargo del gobierno después de ejercer de ‘número dos’ y de ministro de coalición en la ya extinta ‘gran coalición’ con Merkel, que no aspiró a la reelección en las elecciones legislativas de septiembre tras anunciar su salida progresiva hace más de tres años.

Tras recibir el beneplácito del presidente, Frank-Walter Steinmeier, Scholz volvió al Bundestag para tomar posesión y, de esta forma, convertirse en el noveno canciller de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. En la votación ha estado presente el último canciller socialdemócrata, Gerhard Schroeder, invitado en el Parlamento, así como la propia Merkel.

Entre sus principales prioridades a corto plazo figura la contención de la pandemia de covid-19 y también retos internacionales como la escalada de tensiones con Rusia por su creciente presencia en la frontera de Ucrania. Merkel le ha garantizado una transición fluida, presentándole incluso en grandes foros internacionales.

Coalición inédita

El SPD partido de Scholz se daba por casi muerto hasta hace poco, pero al final ganó en las legislativas de septiembre y además consiguió crear una coalición entre los ecologistas y los Liberales.

Alemania nunca antes había tenido una coalición ‘semáforo’ a nivel federal y, tal como se han comprometido los tres partidos, será paritaria, ya que contará con 16 ministerios repartidos a partes iguales entre mujeres y hombres. La líder de Los Verdes Annalena Baerbock será la nueva responsable de Exteriores, mientras que el liberal Christian Lindner sustituirá a Scholz en Finanzas.

El tripartito nace en principio con una mayoría solvente, pero casi dos tercios de los alemanes vaticinan que Scholz será canciller de una sola legislatura, según una encuesta de la firma YouGov para la agencia DPA. El 20 por ciento de las personas entrevistadas cree que la coalición se romperá antes de cuatro años y el 44 por ciento que Scholz se presentará a la reelección pero perderá.

Lo que sí parece difícil es que se mantenga en el cargo tanto tiempo como su predecesora. Solo el 1,3 por ciento de los alemanes espera que el socialdemócrata alcance el récord de Merkel y aguante 16 años como canciller.

Hasta hace poco no existía una biografía publicada del nuevo canciller, pese a haber sido varias veces ministro y exalcalde de Hamburgo, segunda ciudad del país.

“Encarnación del aburrimiento”

Descrito por el Spiegel como “la encarnación del aburrimiento” en política, Scholz ha pasado por todos los niveles de la acción pública desde los años 70.

Nacido en Osnabruck el 14 de junio de 1958, Olaf Scholz se unió al SPD a los 17 años. Entonces tenía cabello largo y coqueteaba con las ideas más de izquierda del partido.

Se hizo abogado especialista en derecho laboral y en 1998 fue elegido diputado, y luego secretario general del SPD (2002-2004). En ese cargo, Scholz tuvo que explicar todos los días ante las cámaras el detalle de las impopulares reformas liberales del entonces canciller Gerhard Schröder.

Objeto de burlas por su talante austero y sus discursos en tono de autómata que le valieron el sobrenombre de “Scholzomat”, el hoy canciller admitió que “no era una descripción totalmente falsa”. Pero agregó: “Siempre se me hacían las mismas preguntas, y yo daba las mismas respuestas”.

Vista de la Cancillería en Berlín el 8 de diciembre de 2021, donde la canciller saliente Angela Merkel entregará el cargo a su sucesor Olaf Scholz. - Los miembros del parlamento elegieron a Olaf Scholz como el próximo canciller del país, lo que marcará el comienzo de una nueva era política con el centro-izquierda a cargo. (Foto de Tobias SCHWARZ / AFP) | Foto: AFP or licensors

En 2004, la liberalización del mercado de trabajo dividiría a la izquierda, precipitando la derrota de Schroder ante Angela Merkel en 2005.

En 2007 es nombrado ministro de Trabajo en una gran coalición gubernamental, y en 2011, este obsesionado por la política, sector donde también está su esposa, Britta Ernst, ministra de Educación en la región de Brandeburgo, se convertiría en alcalde de Hamburgo.

Ahí, Scholz llevó a cabo una ambiciosa política en materia de vivienda y de protección a la infancia, aún a costa de agotar el presupuesto de la ciudad.

En otro gobierno de coalición de Merkel, Scholz sucede en 2018 en el prestigioso ministerio de Finanzas al muy ortodoxo cristianodemócrata Wolfgang Schäuble, pero allí prosigue su inflexible gestión financiera.

Scholz rompió en cambio con el tono a menudo tajante y moralizador de su antecesor, especialmente ante países del sur de Europa considerados laxistas.

Competencia

Este socialdemócrata de tendencia centrista parece haber convencido a buena parte del electorado ofreciendo una imagen de competencia.

En 2019, Scholz se había propuesto para liderar el SPD, pero los militantes escogieron a dos casi desconocidos claramente más a la izquierda.

Sin embargo, Scholz logró recuperar terreno con la pandemia, cuando no dudó en romper con la ortodoxia presupuestaria. El SPD lo designó entonces como candidato a las legislativas de septiembre de 2021.

Tras una década de acumular excedentes, Alemania contrajo miles de millones de euros en nuevas deudas desde 2020, en detrimento de sus estrictas reglas constitucionales.

“Todo eso es caro, pero no hacer nada sería aún más caro”, insistió Scholz, desde su cargo de ministro de Finanzas, para justificar los gastos en plena pandemia de la covid-19.

Con información de Europa Press y AFP