El presidente de Japón, Fumio Kishida, sufrió un atentado terrorista que por poco le cuesta la vida. La rápida reacción de su equipo de seguridad fue clave para que el mandatario no sufriera heridas de gravedad.
Kishida, de manera afortunada, salió ileso del incidente ocurrido el sábado 15 de abril, cuando Ryuji Kimura, de 24 años de edad lanzara una bomba artesanal durante un discurso electoral en el puerto de Wakayama, ciudad ubicada al oriente del país nipón.
En video quedó registrado cómo el artefacto cayó a pocos metros de Kishida y su guardaespaldas, al darse cuenta de lo que ocurría, alejó la bomba artesanal y empujó rápidamente al mandatario, sacándolo de la zona de peligro.
Las imágenes se volvieron virales en redes sociales y muestran la gran valentía del guardaespaldas quien es considerado héroe nacional en Japón.
En medio de la investigación que adelantan las autoridades del país la policía pasó más de ocho horas registrando el domicilio del sospechoso. Los vecinos del barrio fueron temporalmente evacuados, por si había otros explosivos en la vivienda.
La policía de Wakayama no hizo ninguna declaración oficial sobre lo hecho en la casa del atacante.
Eso sí, según informaron medios japoneses, específicamente la televisión nacional NHK, se hallaron en la casa del sospechoso lo que podría ser pólvora, así como objetos en forma de tubo y herramientas. Los investigadores creen que el artefacto explosivo era de fabricación artesanal.
Los equipos están analizando el teléfono y el ordenador de Kimura en busca de indicios, pero hasta ahora, el sospechoso se ha negado a dar detalles sobre el móvil del ataque.
Kimura fue trasladado el lunes a la oficina de la fiscalía de Wakayama, informó la prensa japonesa. La cadena NHK difundió imágenes en las que se le veía sentado en la parte de atrás de un coche policial.
Japón apenas se recupera del asesinato del exprimer ministro Shinzo Abe
El pasado 13 de enero el hombre sospechoso de asesinar al exprimer ministro Shinzo Abe, luego de que una evaluación psicológica determinara que está en condiciones de enfrentar un juicio, informó la prensa local.
Tetsuya Yamagami fue detenido inmediatamente después de la muerte a tiros del exgobernante, en julio, cuando daba un mitin en la ciudad de Nara.
El hombre, de 42 años, pasó meses sometido a una evaluación psicológica que concluyó esta semana con su traslado a una estación policial en Nara.
Yamagami enfrenta cargos de asesinato y violación de las leyes de control de armas, según el diario Yomiuri y la agencia Kyodo, y podría enfrentar la pena de muerte en caso de ser condenado.
Yamagami admitió matar a Abe, según medios locales, y las imágenes tomadas en el momento lo muestran disparando lo que parece ser un arma de fabricación casera. Supuestamente asesinó a Abe por considerar que tenía vínculos con la Iglesia de la Unificación.
Según reportes, Yamagami estaba resentido con esta iglesia por las cuantiosas donaciones que hizo su madre, las cuales dejaron a su familia en la quiebra.
Abe no era integrante de la Iglesia de la Unificación, pero una vez se dirigió a un grupo afiliado, al igual que lo han hecho otros dirigentes mundiales, como el expresidente estadounidense Donald Trump.
Con información de AFP.