Los atentados del 11 de septiembre de 2001, ejecutados por el grupo terrorista Al Qaeda contra las Torres Gemelas del World Trade Center y el Pentágono, constituyeron el acontecimiento más determinante del periodo de entresiglos: noventa minutos de ataques devastadores, entre las 08.46 y las 10.03 horas (hora local), contra los principales centros económicos y militares de Estados Unidos. Retransmitidos en directo durante horas, los atentados permitieron al mundo asistir al resquebrajamiento del aura de invencibilidad que había rodeado a Washington, potencia hegemónica incontestable desde el colapso de la Unión Soviética.

Atentados del 11-S, 25 años después: Las Torres Gemelas fueron sustituidas por un edificio y ya hay fecha para la inauguración en Nueva York del faltante

Hasta entonces, nadie se había atrevido a atacar territorio estadounidense a semejante escala desde el bombardeo de la Armada Imperial de Japón sobre la base de Pearl Harbor. Aunque rivaliza en simbolismo, el 11-S tuvo un coste humano muy superior: el impacto de los tres aviones contra las torres y el Pentágono, así como el siniestro de un cuarto avión secuestrado en Pensilvania, dejaron 2.977 muertos de 103 países, a los que habría que añadir 4.600 fallecidos más en los años siguientes, según las estimaciones de los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos en 2021, por enfermedades físicas o mentales directamente relacionadas con los atentados o complicaciones médicas derivadas de ellos.

Sale humo a borbotones de una de las torres del World Trade Center mientras llamas y escombros estallan desde la segunda torre, el 11 de septiembre de 2001 Foto: AP Photo/Chao Soi Cheong

Tres semanas después del ataque terrorista más mortífero de la historia comenzó la “guerra contra el terrorismo” declarada por el entonces presidente George W. Bush con la invasión de Afganistán, una campaña prematuramente concebida para decapitar simultáneamente a Al Qaeda y al régimen talibán, que continuó dos años después con la invasión de Irak en marzo de 2003 bajo el, finalmente, infundado argumento de la eliminación de presuntas “armas de destrucción masiva” en manos del dictador Sadam Husein.

Atentados a las Torres Gemelas, 25 años después: Los musulmanes pasaron de ser señalados a tener a uno de ellos como alcalde de Nueva York

Entre tanto, pasaron 18 meses en los que Washington dejó claro que sus dos declaraciones de principios, proteger a su población y preservar su supremacía como potencia mundial, contradecían frontalmente los preceptos del derecho internacional. Los escándalos de torturas perpetradas por militares estadounidenses a los prisioneros de guerra iraquíes de la cárcel de Abú Ghraib, que destapó en 2004 la cadena CBS, y en la cárcel de Guantánamo terminaron de retirar a Estados Unidos el crédito internacional de buena voluntad que se había granjeado tras los atentados.

Las torres gemelas del World Trade Center, en los Estados Unidos, en llamas luego de que dos aviones que habían sido secuestrados impactaran contra la estructura el 11 de septiembre de 2001. Foto: Agencia AFP

Los años siguientes terminaron de revelar su incapacidad para alcanzar los objetivos militares y estratégicos que se había marcado. Los errores de cálculo propiciaron su fracaso tanto a la hora de derrotar a los grupos armados islamistas como a la de estabilizar las regiones invadidas, como demuestran, respectivamente, la eclosión de Estado Islámico a finales de la década pasada, todavía activo, y el regreso de los talibanes al poder en 2021.

*Reportaje de Europa Press.