En Estados Unidos, el sistema de control aéreo enfrenta una presión creciente por la falta de personal especializado en torres de control.
La necesidad de cubrir vacantes se ha intensificado por factores como jubilaciones, aumento del tráfico aéreo y limitaciones en los procesos tradicionales de contratación.
Actualmente, el sistema cuenta con cerca de 11.000 controladores activos y unos 4.000 en formación, pero las autoridades reconocen que se requieren “miles más” para cubrir la demanda operativa del país. Este déficit ha llevado a replantear los métodos de reclutamiento, incluyendo cambios en los tiempos de selección y en los perfiles buscados.
En ese contexto, el Gobierno de Estados Unidos lanzó una estrategia específica: reclutar jugadores de videojuegos para ocupar puestos como controladores aéreos.
Según la Administración Federal de Aviación, la campaña busca atraer a gamers de títulos como Call of Duty, Fortnite o League of Legends, bajo la premisa de que estos perfiles ya poseen habilidades para realizar el control del tráfico aéreo. La iniciativa se construye bajo el lema: “No es un juego, es una carrera”.
¿Cuáles son las habilidades que tiene un gamer de alto nivel?
Las autoridades consideran que los jugadores desarrollan capacidades como reflejos rápidos, coordinación ojo-mano y toma de decisiones bajo presión, competencias que son esenciales en la gestión del tráfico aéreo.
En este campo, los controladores deben dirigir aeronaves en tierra y aire, garantizando separación segura, autorizaciones de despegue y aterrizaje, y respuesta inmediata ante situaciones críticas.
El enfoque no es únicamente comunicativo. La campaña también introduce cambios en el proceso de acceso. Las convocatorias se abrirán con cupos limitados (alrededor de 8.000 solicitudes) y contemplan pruebas técnicas, evaluaciones médicas, controles de seguridad y el ingreso a la academia de formación de la FAA.
Además, se han reducido los tiempos de contratación en más de cinco meses para acelerar la incorporación de personal.
En términos laborales, el incentivo económico también está definido. El puesto puede alcanzar ingresos superiores a 155.000 dólares anuales tras varios años de experiencia, junto con capacitación remunerada durante el proceso formativo.
Actualmente, la FAA trabaja en la actualización tecnológica del control aéreo, reemplazando herramientas obsoletas como registros en papel o sistemas antiguos, en paralelo al reclutamiento de nuevos perfiles, pero no es la primera vez que esto pasa.
En 2021, la agencia lanzó una campaña de contratación bajo el lema “sube de nivel”, con la que buscaba atraer a jugadores de videojuegos y diversificar su fuerza laboral.
Según el DOT, aproximadamente el 25 % de los controladores posee un título universitario tradicional y el 65 % de los estadounidenses juega videojuegos con regularidad, por ello apuntan a este público objetivo.