La Policía reportó un duro golpe contra dos estructuras criminales que tenían particulares modus operandi para atacar a conductores que se movilizaban por vías de Cundinamarca.
Los conductores eran blanco de hurtos, torturas y secuestros. De acuerdo con la Policía de Tránsito que lideró la investigación, una de las organizaciones empleaba una ambulancia para simular siniestros viales. La otra utilizaba puntillas, tachuelas y otros elementos para afectar los neumáticos de los vehículos, principalmente durante la noche, en sectores con poca iluminación.
Las dos modalidades tenían un fin común: buscar que los vehículos se detuvieran en lugares solitarios de la carretera para atacar a los conductores.
“Mediante labores de inteligencia e investigación criminal, se estableció que estas estructuras utilizaban diferentes modalidades para obligar a los conductores a detenerse y posteriormente despojarlos de sus vehículos, mercancías y pertenencias”, reveló la Policía de Tránsito.
Agregó la autoridad que “en el caso de Los Rápidos, la investigación permitió identificar una estructura conformada por seis personas que delinquía principalmente en el corredor Mosquera-Girardot”.
En el caso de los Pinchallantas, según la Policía, la estructura estaba integrada por 11 personas que delinquían en La Mesa-Bogotá, Bogotá-Villavicencio y Bogotá-Tunja.
“De acuerdo con la investigación, sus integrantes arrojaban puntillas y tachuelas sobre las carreteras para provocar daños en los neumáticos y obligar a los conductores a detenerse. Posteriormente, las víctimas eran presuntamente intimidadas con armas de fuego y, en algunos casos, retenidas mientras les hurtan sus vehículos y pertenencias”, relató la Policía.
Dentro del actuar delincuencial, además de robar dinero en efectivo y elementos de valor, ingresaban a las cuentas bancarias, billeteras digitales, tarjetas débito y crédito, y aplicaciones financieras para hurtar el dinero.
“Durante 2026, esta estructura estaría relacionada con nueve hechos de hurto, con una rentabilidad criminal estimada en aproximadamente 700 millones de pesos”, dijo la Policía. Los capturados en los dos casos quedaron en manos de la autoridad judicial competente.