Hace dos semanas la Fiscalía y la Policía entregaron detalles de un contundente golpe contra las organizaciones criminales señaladas de los asesinatos y de cuerpos embolsados en Bogotá. Fueron capturados cinco integrantes de la organización criminal conocida como los Luisitos o los Satanás. Uno estaba prófugo y cayó.

Las cuatro víctimas eran integrantes de otra organización criminal que fueron llevados hasta la llamada #del terror” en el barrio El Amparo, en la localidad de Kennedy, sur de Bogotá. Allí fueron amarrados, torturados y asesinados; posteriormente, una menor de edad conocida con el alias de La Mona fue la encargada de embolsar los cuerpos.

SEMANA conoció los detalles de esa investigación y de cómo los Luisitos y Satanás decidieron emprender una guerra contra otras organizaciones que delinquen en esta zona de la ciudad, principalmente en el tráfico de estupefacientes, las extorsiones, el hurto y el asesinato.

Durante el operativo fueron capturados los cabecillas de estas organizaciones criminales, pero uno permanecía prófugo, Arias Guri, que en las últimas horas, de acuerdo con la información entregada por la Fiscalía y la alcaldesa de Bogotá, fue detenido y presentado ante el juez de Control de Garantías.

“Este hombre fue detenido en la vía Bogotá-Tenjo (Cundinamarca). Al parecer, pretendía escapar luego de enterarse de la captura y judicialización de cinco de sus posibles cómplices, entre estos alias Luisito, otro de los articuladores principales de las actividades ilícitas del grupo delictivo”, dijo el director Seccional de Fiscalías, José Manuel Martínez.

Alias Guri, de acuerdo con la investigación, fue el responsable, con sus cómplices, de amarrar a las víctimas, amenazarlas, apuñalarlas y luego lanzar bloques de cemento en la cabeza para completar el asesinato. La brutalidad de sus acciones quedó en el material probatorio que presentó la Fiscalía para su judicialización, detalles que estremecieron incluso al juez al advertir que alias Guri es un peligro para la sociedad.

“Abundante evidencia técnica, como registros de cámaras de seguridad, dan cuenta de que alias Guri habría participado en el homicidio de tres personas que fueron retenidas en una vivienda, sometidas a actos de tortura, envueltas en bolsas plásticas, transportadas en una carreta y abandonadas en vía pública en el barrio El Amparo, en la localidad de Kennedy”, explicó el funcionario.

Las declaraciones en contra de alias Guri y los otros integrantes de la organización criminal fueron fundamentales para lograr su captura y posterior judicialización. En esos testimonios se advierte la forma violenta y despiadada que usaron para asesinar a tres hombres y una mujer, esta última apuñalada por una menor de edad.

“En el curso de la investigación se estableció que Herrera Ramírez y los demás involucrados en estos crímenes, presuntamente grabaron varios videos mientras sometían a las víctimas, y los enviaron al máximo cabecilla de la organización delincuencial que permanece privado de la libertad”, advirtió la Fiscalía.

Alias La Mona, un adolescente de apenas 16 años de edad, fue la encargada de apuñalar a la mujer que tenían secuestrada, luego de forma brutal lanzarle un bloque de cemento en la cabeza para confirmar el asesinato. La menor aceptó su responsabilidad en esos hechos; en otras palabras, reconoció que secuestró, torturó, asesinó y embolsó a las víctimas.

Con la captura de alias Guri, la organización criminal de los Luisitos o los de Satanás recibe un golpe contundente y las autoridades le dan parte de tranquilidad a la comunidad de este sector. Los delincuentes mantenían bajo amenaza exigiendo extorsiones y manteniendo el control del tráfico de estupefacientes.