Tras una opinión consultiva que el Gobierno colombiano hizo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sobre lo que significa la reelección presidencial indefinida, este alto tribunal internacional concluyó, en una respuesta que entregó a Colombia el pasado 13 de agosto, que esa herramienta para mantenerse en el poder, se aleja de los principios democráticos que deben regir a las naciones.

“La habilitación de la reelección presidencial indefinida es contraria a los principios de una democracia representativa y, por ende, a las obligaciones establecidas en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre”, señaló la Corte IDH tras la consulta que hizo el Gobierno de Colombia.

La pregunta que desde octubre de 2019 lanzó el Gobierno a varias organizaciones de diferentes países tenía una eje central: ¿Es la reelección presidencial indefinida un derecho humano protegido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos? Dos años después se conoce la respuesta de la Corte IDH.

Pero no era la única duda que tenía el Gobierno y que expuso ante esos organismos internacionales. El Estado colombiano también advirtió sobre las inquietudes que existen en el caso de que se modifique o busque modificar el ordenamiento jurídico de una nación para asegurar, promover, propiciar o prolongar la permanencia de un gobernante a través de la reelección indefinida.

La respuesta se convierte en un importante logro para la democracia de las naciones en América Latina puesto que advierte cómo la reelección indefinida termina por atentar contra la estabilidad y resulta contraria a la convención y declaración americana. El Ministerio de Relaciones Exteriores, en nombre del Gobierno de Colombia, celebró la respuesta de la Corte IDH.

“Valora la Opinión Consultiva emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos solicitada por el Estado colombiano con el objeto de que se pronunciara sobre la compatibilidad de la figura de reelección presidencial indefinida, con la obligación de los Estados de garantizar los Derechos Humanos”, explicaron desde la Cancillería.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, insistió que la opinión del alto tribunal confirma que la reelección presidencial indefinida “no constituye un derecho protegido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos”, y que incluso los Estados deben impulsar su prohibición como una respuesta a los estándares internacionales de cara a la protección del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos.

Para el Gobierno de Colombia la decisión de la Corte llega en un momento importante en el que consideran que la democracia de la región se ve amenazada por varios países que dejaron en su ordenamiento jurídico la posibilidad de la reelección indefinida de los presidentes de turno.

“Colombia ratifica su compromiso con el restablecimiento del orden democrático en el hemisferio y su rotundo rechazo a las dictaduras que impiden la garantía de los derechos humanos y el libre desarrollo de los ciudadanos latinoamericanos”, dijo la Cancillería.

El director general de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez, también celebró la opinión de la Corte IDH, tras asegurar que esta clase de pronunciamientos sirven para las democracias porque fundamentan los lineamientos de los países que quieren defender justamente la democracia en el contexto latinoamericano.