En todos los doce permisos que recibió durante tres meses el empresario Carlos Mattos para salir de la cárcel La Picota para atender citas médicas se ponía de presente la siguiente advertencia: “El privado de la libertad deberá ser regresado EN FORMA INMEDIATA a su lugar de origen, una vez culmine los procedimientos y la valoraciones médicas anotadas”.
Sin embargo, en al menos dos oportunidades, esta orden no se habría cumplido y Mattos fue traslado por los mismos agentes del Inpec a una oficina ubicada en una exclusiva zona del norte de Bogotá. Desde allí atendía a todo tipo de personas, entre ellos a sus abogados, desatendiendo así los permisos.
En el caso del empresario, quien fue extraditado a Colombia en noviembre pasado para que respondiera por los dos procesos penales por el llamado caso Hyundai, se advertía que todas sus remisiones se debían hacer “bajo rigurosas y extremas medidas de seguridad tendientes a garantizar la vida e integridad de la persona privada de la libertad, así como evitar posible fuga o rescate”.
Sin embargo, en los videos grabados por un equipo periodístico de Noticias Caracol, se ve a Mattos bajarse de la camioneta sin un guardia presente, caminar sin esposas desde el parqueadero hasta la portería e ingresar con toda la calma del mundo, pese a que dicho destino no estaba en la hoja de ruta del permiso.
Los guardianes del Inpec estuvieron —según revelan las grabaciones— acompañando a Mattos durante sus reuniones privadas pese a que conocían que el empresario había tenido permiso únicamente de salir a un chequeo o tratamiento médico. Debido a esto, la Procuraduría General le abrió una investigación disciplinaria a los dragonenantes que tenían la obligación de trasladarlo de La Picota al centro médico y de allí nuevamente a la cárcel.
Mientras se adelanta la investigación disciplinaria los dragoneantes Luis Rojas Camacho, William Caballero Garzón y Jorge Humberto Guerrero fueron suspendidos de sus cargos mientras se resuelve su situación jurídica. Igualmente, se abrió una investigación contra el ahora saliente director de la cárcel La Picota, coronel (r) Wilmer Valencia Ladrón de Guevara.
Esta investigación se suma a la que inició la Fiscalía General en contra del coronel Valencia y los otros dragoneantes que habría omitido sus funciones y le permitieron al empresario hacer diligencias personales y sostener reuniones que no estaban autorizadas en los permisos.
Tras el escándalo, Mattos, quien se encontraba en La Picota fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita en Boyacá. Antes de sus traslado, le manifestó a sus funcionarios del Inpec que presentaba problemas de salud generados por su edad y varias patologías que sufre.
Los 12 permisos de Mattos
Según las actas del Inpec, Mattos registró su primera salida el 14 de diciembre de 2021 para asistir a un servicio de neurología en la Asociación Médica de Los Andes, ubicado en el norte de Bogotá.
Los días 17, 21, 29 y 30 de diciembre también recibió permisos para salir de la cárcel a citas médicas. El 11 de enero de 2022 se le dio un aval para que se realizara unos exámenes de laboratorio. El 21 de enero tuvo una salida de urgencia por un accidente que sufrió. El 10, 11, 21 y 25 de febrero volvió a salir.