En la madrugada de este miércoles, primero de abril, se registró un siniestro vial en el peaje Casablanca, ubicado en la carretera que conecta los municipios de Zipaquirá y Ubaté, en Cundinamarca. El incidente involucró a un vehículo de carga pesada y a varios automotores particulares que se encontraban detenidos en la zona de recaudo.
De acuerdo con el informe oficial proporcionado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, la colisión se originó cuando un camión de transporte de alimentos impactó contra una fila de aproximadamente diez automóviles que esperaban para efectuar el pago del peaje. La cifra de heridos se sitúa, hasta el momento, en 20 personas, mientras que el número de fallecidos confirmados asciende a cinco.
Las autoridades de tránsito y organismos de socorro coordinaron el traslado de los afectados a diferentes centros hospitalarios del departamento para recibir atención médica de urgencia.
Relato desde el lugar de los hechos
Laura Cristina Arango Giraldo, de 35 años, una de las sobrevivientes del suceso, habló con el periódico El Tiempo. Al momento de los hechos se encontraba en el sitio junto a su pareja, Hernán Sebastián Valencia Moreno. La mujer describió la secuencia de los eventos transcurridos mientras realizaba el trámite en la caseta de cobro.
“Estaba pasando el billete para pagar el peaje… la chica me lo alcanzó a recibir cuando vimos el camión. Nosotros éramos como el segundo carro y él colisionó de frente”, explicó Arango a El Tiempo.
Tras el impacto inicial, la prioridad de la mujer fue evacuar el vehículo ante el riesgo inminente de fuego. “Una vez el carro paró, me quité el cinturón, abrí la puerta y vi a mi esposo inconsciente; intenté abrir la puerta del lado de él, pero estaba atrancada y me tocó intentar sacarlo por el lado del copiloto”, añadió.
Labores de rescate y evacuación
La situación se tornó crítica debido a la presencia de humo en la cabina del automóvil. Según la declaración de la víctima, el vehículo comenzó a incendiarse poco después del choque.
Arango solicitó auxilio a los presentes para movilizar a su acompañante: “Hubo un momento en el que grité: ‘¡Ayuda, ayuda!’, porque no era capaz de sacarlo. Lo jalé otra vez y, en ese momento, llegó una persona. Me ayudó a sacarlo entre los dos; él recobró la consciencia y pudimos alejarnos del carro”.
Respecto al panorama general en el peaje tras la colisión, la sobreviviente señaló la gravedad de los daños en los otros vehículos involucrados. “Alcancé a ver que el carro de adelante quedó mucho más aplastado. Vi personas atrapadas y estaban intentando sacarlas, pero estaba complicado”, manifestó.
Ante la demora en la llegada de las unidades asistenciales, debido a la magnitud del evento, la pareja fue trasladada de forma particular hacia un centro asistencial.
Estado de salud de los afectados
Actualmente, Arango y Valencia se encuentran bajo observación en el Hospital Universitario de La Samaritana. En dicha institución permanecen otros 13 pacientes del accidente; dos de ellos fueron remitidos a Bogotá debido a la complejidad de sus lesiones.
Giraldo hizo un llamado a la responsabilidad vial, enfatizando la importancia de la revisión técnico-mecánica y el retiro de circulación de vehículos de carga que no cumplan con los estándares de seguridad.