En el departamento de Nariño, el Ejército reportó un ataque criminal mediante una modalidad: el enjambre de drones. Los militares ahora deben enfrentar una amenaza en el aire: los drones que lanza un grupo supuestamente en diálogos de paz.
El ataque en zona rural del municipio de Ipiales dejó tres militares muertos. El Ejército advirtió que los uniformados se encontraban en labores de control cuando, sobre las siete de la mañana, fueron atacados por el grupo criminal conocido como los Comandos de Frontera.
Esta organización criminal, al mando del señalado narcotraficante conocido con el alias de Araña, detenido y con orden de extradición a Estados Unidos, aparece entre los grupos al margen de la ley que buscan un acuerdo de paz con el Gobierno nacional, pero, paradójicamente, adelantan actos terroristas en contra de la Fuerza Pública.
El informe entregado por el Ejército advierte que, mediante labores de vigilancia y control en la zona, los uniformados entraron en confrontación con hombres armados de la organización criminal conocida como los Comandos de Frontera y, en el cruce de disparos, dos militares resultaron heridos y tres murieron por cuenta de lo que se conoce como el enjambre de drones.
Se trata de una práctica en la que se utilizan más de cuatro drones, todos cargados con explosivos, que desde el aire rodean a las tropas del Ejército y lanzan los artefactos para atacar de manera contundente y causar el mayor daño posible a los uniformados, como ocurrió en el departamento de Nariño.
De manera repetida, el Ejército ha advertido que hará las denuncias correspondientes ante organismos internacionales para dejar en evidencia las prácticas violatorias del Derecho Internacional Humanitario que utilizan las organizaciones criminales en Colombia, en este caso puntual, los llamados Comandos de Frontera.