Aún se recuerda el caso del médico que el 30 de enero de 2020 disparó contra varias personas en un puente peatonal sobre la carrera 9 con calle 116. De acuerdo con la explicación que le dio a las autoridades cuando se entregó, horas después de los hechos, había sido un caso de defensa propia, pues tres presuntos ladrones intentaron atracarlo cuando se dirigía hacia su casa.
El único capturado por este caso fue el supuesto conductor del vehículo que utilizarían las otras tres personas luego del asalto. Esta persona fue ubicada por la Policía al día siguiente de ocurridos los hechos. Durante la investigación, la Fiscalía logró establecer que el vehículo en el que se movilizaba era hurtado y que, además, la persona capturada tendría antecedentes similares y hasta por otros delitos.
En ese momento fue presentado ante los jueces de control de garantías por el delito de receptación y, como medida de aseguramiento, el juez determinó que debería permanecer en detención domiciliaria. Sin embargo, el pasado 15 de octubre otro juez ordenó su libertad, después de una solicitud que hizo la defensa. La Fiscalía se opuso al recordar que el hombre tendría antecedentes criminales y que claramente representa un peligro para la sociedad, pero, aún así, el juez le otorgó el beneficio.
En cuanto al proceso que cursa contra el médico, que según la Fiscalía asesinó a los tres presuntos delincuentes en defensa propia, el juez 56 Penal del Circuito tomó la determinación de precluir la investigación en su contra. “La Fiscalía General de la Nación solicitó la preclusión de la indagación contra el médico que, la noche del 30 de enero del año en curso, disparó contra tres hombres que lo atacaron e intentaron asaltarlo en el norte de Bogotá. El Juzgado 56 Penal del Circuito de la ciudad atendió la solicitud de la Fiscalía y respaldó la posición de que el procesado reaccionó para defender su vida, integridad personal y patrimonio económico”, señaló la Fiscalía.
La Fiscalía aseguró que luego de la verificación del arma utilizada por el médico, se estableció que tenía documentación legal y que reaccionó para defender su vida e integridad personal. Por tanto, se configuró entonces los elementos de la legítima defensa.
“De igual manera, se tuvo en cuenta que el profesional, el 31 de enero de 2020, un día después de ocurridos los hechos, se puso a disposición de la Fiscalía, entregó el arma de fuego y dos proveedores, y rindió su versión en diligencia de interrogatorio”, explicó la Fiscalía en un comunicado de prensa.
La Policía presentó algunos videos donde se observa a los presuntos delincuentes atacar a la víctima y cuando esta se defiende con su arma de fuego. El caso ocurrió en el puente peatonal de la calle 119 con carrera séptima.
Esta investigación generó un debate jurídico sobre el alcance de la defensa propia o legítima defensa, pues los hombres que pretendían atacar al médico portaban arma blanca y este les respondió con un arma de fuego. Sin embargo, quienes apoyaron el argumento de la Fiscalía para precluir la investigación, insistieron en que la relación de número y fuerza dejaba como víctima al médico.
Aun en libertad, el único capturado en este proceso, tendrá que enfrentar la investigación que ya se encuentra en etapa de juicio, además de otras cuentas pendientes que tendría con la justicia y que reconoció ante la Fiscalía.