Colombia iniciará un proceso de eutanasia química para intervenir cerca de 80 hipopótamos considerados una especie invasora.
El operativo podría extenderse durante aproximadamente tres meses.
¿Por qué Colombia decidió aplicar eutanasia química a los hipopótamos invasores?
El Gobierno colombiano puso en marcha uno de los planes de control ambiental más polémicos de los últimos años.
Se trata de la eutanasia química de decenas de hipopótamos descendientes de los animales introducidos por Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles.
La medida busca frenar el crecimiento acelerado de una especie invasora que ya se expandió por buena parte del Magdalena Medio.
Según expertos, representa un riesgo para ecosistemas, fauna nativa y comunidades humanas.
El Ministerio de Ambiente confirmó que el protocolo contempla la intervención de aproximadamente 80 ejemplares durante el segundo semestre de 2026.
Esto se hará bajo supervisión veterinaria y con criterios técnicos definidos en un documento oficial elaborado junto con autoridades ambientales y expertos científicos.
Distintas estimaciones indican que actualmente habría entre 160 y 200 individuos distribuidos en Antioquia y otras zonas cercanas a la cuenca del río Magdalena.
El protocolo oficial establece que la eutanasia será química en la mayoría de los casos.
Según el documento técnico divulgado por el Ministerio de Ambiente, el procedimiento incluye sedación previa, inmovilización y posterior aplicación de sustancias letales bajo supervisión veterinaria especializada.
El reto logístico detrás del control de los hipopótamos en el Magdalena Medio
El secretario de Medio Ambiente de Barrancabermeja, Leonardo Granados, pidió que el proceso de eutanasia química, que se extendería durante aproximadamente tres meses, comience en esta zona del Magdalena Medio.
La solicitud se da en medio de crecientes reportes sobre la presencia de hipopótamos en áreas rurales del puerto petrolero.
En Barrancabermeja, el pasado 6 de mayo se realizó la primera mesa técnica para definir cómo se desarrollará este procedimiento y coordinar las acciones entre autoridades ambientales, entidades locales y equipos especializados.
La operación requerirá equipos especializados en fauna silvestre, personal entrenado y acompañamiento de comités de bioética.
También se contempla el uso de monitoreo previo para identificar cuáles individuos serán intervenidos y evitar riesgos para comunidades cercanas.
El Gobierno destinó cerca de 7.200 millones de pesos para ejecutar el plan integral de manejo de la especie invasora, de acuerdo a datos dados por el Ministerio del Medio Ambiente.
Ese presupuesto incluye no solo la eutanasia, sino también acciones de monitoreo, control territorial y algunos procesos de traslado y esterilización.
Durante años se intentó controlar la reproducción mediante esterilización química y quirúrgica, pero expertos advirtieron que el costo y la complejidad del procedimiento hacían imposible aplicarlo masivamente.
Capturar un hipopótamo adulto puede tardar días y requiere maquinaria pesada, transporte especializado y anestesia de alto riesgo.
Además, varios países descartaron recibir grupos numerosos de animales trasladados desde Colombia.
El debate alrededor de la eutanasia ha dividido a científicos, ambientalistas y defensores de animales.
Investigadores del Instituto Humboldt y especialistas en especies invasoras respaldan la decisión.
Han argumentado que los hipopótamos alteran los ecosistemas acuáticos, desplazan fauna nativa y modifican la calidad del agua debido a la gran cantidad de materia orgánica que producen.
Las autoridades ambientales también han advertido sobre riesgos para la seguridad humana.
Aunque en Colombia no se han registrado muertes asociadas a ataques de hipopótamos, sí se han documentado incidentes con pescadores y habitantes rurales.
No obstante, organizaciones animalistas cuestionan la medida y consideran que el Estado debió fortalecer primero opciones como los traslados internacionales o la creación de santuarios controlados.