El frente de una casa, en el barrio Santa Elena Baja del municipio de El Colegio, Cundinamarca, se convirtió en la escena de un crimen que, de acuerdo con los vecinos, no era nueva. Un hombre atacaba de manera repetida a su esposa.
Sin embargo, el pasado 19 de abril el ataque fue grabado por un vecino que además informó a la Policía y tras un rápido operativo de los uniformados en el municipio de El Colegio, se logró la captura del agresor.
Todo parecía un procedimiento normal: identificar, leer los derechos del capturado y llevar ante un juez. El problema fue cuando el agresor se lanzó contra otra mujer, esta vez la comandante de la estación de policía, una teniente a la que agredió de un golpe contundente en la cabeza.
Ahora el agresor sumó otro cargo en su contra. La Policía alistaba los documentos para judicializarlo por violencia intrafamiliar, pero con el ataque a la teniente, la Fiscalía podría imputar el delito de violencia contra servidor público, e insistir al juez que lo mantenga privado de la libertad.
“Al ser trasladado en vehículo institucional hacia las instalaciones policiales para su identificación, el sujeto agredió físicamente a la comandante de estación, propinándole un golpe en el rostro”, señaló Coronel Mauricio Herrera, comandante policial Departamento de Cundinamarca.
El agresor fue identificado como Diego Fernando Castro Montoya, de 28 años de edad, quien fue capturado en flagrancia y dejado a disposición de la autoridad competente por el delito de violencia contra servidor público agravado; un juez de control de garantías le dictó medida de aseguramiento intramural al agresor.
“La Policía Nacional rechaza de manera contundente cualquier acto de violencia contra la mujer y reitera su compromiso con la protección de la integridad de sus uniformados en el departamento de policía Cundinamarca”, explicó el oficial tras advertir los resultados del procedimiento policial.
El proceso en contra de Castro Montoya apenas arranca y lo que empezó con un caso de violencia intrafamiliar, ahora se convirtió en un asunto mayor, con implicaciones más graves para el agresor.