En una operación conjunta entre miembros de la Policía en La Guajira y la DIAN, las autoridades lograron en las últimas horas la incautación de 6.000 cajetillas de cigarrillo de contrabando de origen asiático.

La incautación se realizó en el kilómetro 35 de la vía que comunica a los municipios de Cuestecita y Distracción. En ese lugar, miembros de la Policía Fiscal y Aduanera solicitaron al conductor de un camión de carga pesada que hiciera un pare. Luego de inspeccionar el cargamento que llevaba, bultos de sal para el consumo del ganado, se percataron que en el automotor estaban ocultas cajas de cartón que contenían en su interior los cigarrillos de contrabando.

Estos no tenían la documentación que acreditara “su legal ingreso, transporte y comercialización” en el territorio nacional.

Según informaron las autoridades, el cargamento fue avaluado en 14 millones de pesos y, luego de ser confiscado, pasó a manos de la DIAN para “surtir el correspondiente proceso jurídico”.

El flagelo del contrabando no solo creció, sino que se reinventó en la pandemia

La reconfiguración de las cadenas de abastecimiento en el mundo como consecuencia de la pandemia llevó a una reorganización del contrabando, al tiempo que obligó a las autoridades a generar nuevas formas de hacer frente a la lucha contra este flagelo.

“Es necesario construir lazos sólidos entre empresarios y Estado, de modo que podamos trabajar conjuntamente y avanzar de manera decidida para combatir esta problemática que es tan dañina para el desarrollo de las naciones”, señaló Bruce Mac Master, presidente de la ANDI.

El dirigente gremial habló de este tema durante la instalación del 6.° Encuentro de la Alianza Latinoamericana Anticontrabando (ALAC), el cual se lleva a cabo de manera semipresencial en Quito, Ecuador. El objetivo es ayudar a los países a enfocar y coordinar esfuerzos para sacar de operación a los actores criminales y a las redes ilícitas, reflexionando sobre los aprendizajes que ha dejado la pandemia de la covid-19 en la implementación de tecnologías y nuevos procesos en el control aduanero, fronterizo y sanitario.

Según el más reciente estudio de incidencia global del contrabando, realizado por la OCDE, este tipo de comercio alcanzó 464 billones de dólares en 2019, lo que representa un 2,5 % del comercio mundial, con un impacto perjudicial sobre distintos sectores como textiles, medicamentos, bebidas y alimentos, tabaco, cosméticos, juguetería, electrónicos, software y equipamiento médico; algunos de ellos, con la posibilidad de generar serios efectos en la salud y seguridad de las personas.

Así mismo, el contrabando elimina empleo y genera efectos adversos en la sociedad, lo que implica que también puede ser considerado como una pandemia.

Cabe señalar que la Alianza, que ha crecido hasta representar 15 países de América Latina, se ha consolidado como una respuesta a los desafíos que genera el contrabando para actuar transnacionalmente a través de la difusión de buenas prácticas y definición de estrategias eficaces que contribuyan a la generación de ingresos legítimos y la protección del bienestar social, la salud y la seguridad pública.