Un incendio provocado intencionalmente arrasó cerca de 900 hectáreas del Bioparque Wisirare, uno de los refugios de fauna silvestre más importantes de la Orinoquia colombiana, entre el viernes y el domingo de la semana pasada, provocando un fuerte impacto en el medioambiente de la región.
Así lo denunció este martes la Fundación Palmarito Casanare en un comunicado de prensa, en el que exigió a la Fiscalía General de la Nación iniciar una investigación judicial para identificar a los responsables del incendio provocado que afectó al territorio protegido.
Los hechos comenzaron el viernes cuando el equipo técnico de la fundación, que instalaba cámaras trampa para el monitoreo de fauna silvestre, detectó el primer foco de fuego en un extremo del predio.
El incendio fue controlado con el apoyo de los Bomberos de Orocué, la Alcaldía y la Gobernación de Casanare. Sin embargo, durante el sábado y el domingo surgieron nuevos focos en puntos distantes y estratégicos del parque.
El Cuerpo de Bomberos concluyó que la ubicación y el comportamiento de los incendios confirman que fueron provocados deliberadamente. Según la fundación, los responsables aprovecharon la sequía y los fuertes vientos del verano llanero para asegurarse de que el fuego rebasara cualquier capacidad de contención.
“No estamos ante un desastre natural, sino ante un ecocidio premeditado”, señaló la Fundación Palmarito en el comunicado fechado el 18 de marzo. La organización solicitó formalmente a la Fiscalía y a las autoridades competentes que inicien de inmediato las investigaciones judiciales necesarias para identificar y capturar a los culpables.
El impacto sobre la biodiversidad es, según la fundación, incalculable. El mismo viernes por la mañana, antes de que se desataran los incendios, delegados de organizaciones ambientales aliadas visitaban Wisirare y documentaban la riqueza de su fauna y flora.
Lo que entonces eran bosques vivos a orillas del terraplén son hoy, según la fundación, “chamizas ennegrecidas”. Lugareños consultados por la organización coincidieron en que nunca se había visto una devastación de tales proporciones en el bioparque.
La Fundación Palmarito hizo un llamado a la sociedad civil y a la comunidad internacional para acompañar la exigencia de justicia y apoyar la recuperación del ecosistema. “El Bioparque Wisirare no solo era un refugio para la fauna, sino un símbolo de esperanza para la conservación en Colombia”, indicó el comunicado.