Las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño mantienen en alerta a los organismos de emergencia en Cundinamarca, donde los incendios forestales y de cobertura vegetal han aumentado durante las últimas semanas. Con corte al 23 de agosto, el departamento acumula 636 emergencias durante 2026, con una afectación aproximada de 1.689 hectáreas en 74 municipios de las 15 provincias.
El comportamiento registrado durante agosto concentra buena parte de ese impacto. En los primeros 23 días del mes se reportaron 196 emergencias en 49 municipios, que afectaron cerca de 1.380 hectáreas. Esto significa que agosto concentra el 81,7 % de las hectáreas afectadas por incendios en Cundinamarca durante lo corrido del año.
Aunque los eventos registrados este mes representan el 31,1 % de las emergencias acumuladas durante 2026, su impacto territorial ha sido considerablemente mayor por la extensión de las zonas afectadas.
El comportamiento también muestra un incremento frente a los meses anteriores. En junio se registraron 17 incendios en 10 municipios, con 23 hectáreas afectadas. En julio, la cifra aumentó a 149 incendios en 27 municipios, que dejaron una afectación aproximada de 414,05 hectáreas.
Entre los municipios que han presentado mayor afectación durante agosto se encuentran Nilo, Ricaurte, Puerto Salgar, La Vega, San Francisco y Sibaté, en medio de unas condiciones que han llevado a la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca a mantener el monitoreo y la coordinación con los organismos de respuesta municipales.
Incendios registrados el domingo 23
El panorama también se reflejó durante la jornada del domingo 23 de agosto, cuando fueron atendidos incendios forestales en Girardot, Puerto Salgar, Viotá, Bojacá y Yacopí. En conjunto, estos eventos afectaron al menos 24,5 hectáreas y uno de ellos permanecía activo al cierre del reporte.
En Girardot, específicamente en la vereda Altos de Chicalá, las llamas afectaron aproximadamente dos hectáreas. En Puerto Salgar se atendieron dos emergencias: una en la vereda La Viuda, con cuatro hectáreas afectadas, y otra en Talleres, donde la afectación fue de dos hectáreas.
En Viotá, el incendio registrado en la vereda Florencia fue liquidado después de afectar aproximadamente 10 hectáreas. En la vereda Quebrada Seca se atendió otro evento que dejó una afectación estimada de media hectárea y permanecía bajo seguimiento.
Por su parte, en Bojacá, en límites con Mosquera y cerca del antiguo botadero, el incendio alcanzó un 99 % de control y afectó aproximadamente seis hectáreas. Para atender esta emergencia participaron 45 bomberos provenientes de Mosquera, Madrid, El Rosal, Funza, Soacha, Cota y Tocaima, además de integrantes de la Delegación Departamental y 12 miembros de la Defensa Civil de Soacha y Mosquera.
Las labores también contaron con el apoyo de carrotanques, maquinaria y vehículos de intervención, además de Empresas Públicas de Cundinamarca.
El único incendio que permanecía activo en el consolidado se encontraba en Yacopí, específicamente en la vereda Avipay, donde los organismos de respuesta continuaban con las labores de atención y control.
Ante este panorama, la Unidad de Gestión del Riesgo mantiene la coordinación de las capacidades departamentales cuando son requeridas y reiteró el llamado a la ciudadanía a evitar quemas y cualquier actividad que pueda generar fuego en zonas rurales o forestales.
Las autoridades también pidieron reportar de manera inmediata cualquier señal de incendio, con el propósito de facilitar una respuesta oportuna y evitar que las llamas continúen extendiéndose en medio de las condiciones actuales.