Varios cabecillas de la Oficina de Envigado que permanecen recluidos en la cárcel de La Paz, en Itagüí (Antioquia), serán trasladados en las próximas horas a diferentes prisiones del país tras protagonizar múltiples escándalos y participar en una fallida mesa de negociación con el Gobierno del saliente presidente Gustavo.
Fuentes del Instituto Nacional Penitenciario (Inpec) confirmaron que esa decisión es uno de los primeros efectos de la llegada del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, quien anunció que desde el 7 de agosto derogará los principales mecanismos de la política de “paz total” que dejó el Gobierno saliente.
Por ahora, los funcionarios de la entidad a cargo de custodiar las cárceles del país analizan y evalúan las vías legales para expedir la resolución que ordena el traslado inmediato de los principales cabecillas de la Oficina de Envigado que permanecen en Itagüí a distintas cárceles de Colombia.
Uno de esos personajes que podría terminar en esos traslados es José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas, el jefe de la banda La Terraza y uno de los principales cabecillas de La Oficina, que se convirtió en uno de los voceros de las bandas criminales de Medellín y el Valle de Aburrá que dialogaron con el Gobierno Petro.
A Douglas le tocó salir a responder al país por la fiesta que organizaron algunos capos de las organizaciones criminales más peligrosas en Antioquia dentro de la cárcel de Itagüí. La parranda generó mucho ruido cuando se supo que uno de los invitados principales que ingresó a la prisión fue el cantante vallenato Nelson Velásquez.
Los lujos de la “paz total”
Ese no fue el único escándalo que salió de esa prisión. SEMANA reveló en junio de 2023 que el Gobierno Petro adelantó bajo estricta confidencialidad el traslado de los capos a la cárcel de Itagüí para llevar a cabo esa mesa de negociación en la capital de Antioquia.
Pero en medio de esos movimientos quedaron al descubierto varios funcionarios del Inpec que se habrían prestado para permitir el ingreso de material de construcción, muebles y otros lujitos que terminaron modificando las celdas que les asignaron en la cárcel de La Paz.
Para ese momento, la entonces directora Regional Noroeste del Inpec, Imelda López, confirmó los hallazgos de SEMANA y confirmó que pidió un proceso de control interno que se adelanta en Bogotá, para saber si los funcionarios públicos cometieron alguna falta disciplinaria.
La parranda de Nelson Velásquez y los lujos en la cárcel de Itagüí fueron los principales escándalos que empañaron la “paz total” que quedó en veremos entre el saliente gobierno Petro y los cabecillas de las bandas más peligrosas en Antioquia.