En la mañana de este jueves, 17 de septiembre, la Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) estudiará la ponencia de la magistrada Lily Rueda que pide llamar a versión libre a Sandra Ramírez, excongresista del Partido Comunes, en el expediente por reclutamiento forzado por parte de la guerrilla de las Farc.

La Sala estudiará y debatirá la ponencia presentada por la magistrada Lily Rueda, quien considera que es necesario escuchar la declaración de la excongresista en el macrocaso 07, que investiga el reclutamiento y la utilización de niñas y niños en el conflicto armado colombiano.

Fuentes cercanas a la JEP le señalaron a SEMANA que muchos magistrados avalarán dicha ponencia, hecho por el cual se citaría formalmente a Sandra Ramírez para que rinda declaración.

Ramírez, quien fue compañera sentimental del fundador de las Farc, Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, ha negado en diferentes escenarios haber tenido conocimiento de estos hechos. Esta situación ha generado todo tipo de cuestionamientos por parte de las víctimas acreditadas.

Incluso, en 2023, en una respuesta enviada a la JEP, aseguró que dentro del Secretariado de las Farc jamás existió una política de reclutamiento forzado a menores de edad, posición que iba en clara contradicción con los elementos de prueba.

“Me hizo desfilar”

Sin lugar a dudas, uno de los testimonios más graves contra la excongresista es el de Deisy Dorelly Guanaro, quien le detalló a SEMANA cómo Ramírez impartía órdenes para el reclutamiento.

“Yo fui víctima de Sandra Ramírez. La ahora senadora se llamaba en el grupo terrorista Griselda Lobo. Ella era la mujer de Manuel Marulanda, el máximo comandante en ese entonces de las Farc. Cuando tenía 12 años, me trasladaron a San Vicente del Caguán. Esta señora nos reunió a todas las niñas y nos obligó a ponernos ropa interior de color negro. Y, en dos ocasiones, nos hizo desfilar frente a todos los comandantes del secretariado”, le relató Guanaro a SEMANA.

“Ellos estaban borrachos, quizás también drogados. Y podían elegir a cualquiera para pasar la noche. A mí me escogió Pablo Catatumbo la primera noche. Ese viejo morboso que tanto se jacta de cátedra de moral en el Congreso de la República me abusó esa noche y a la siguiente. A Sandra Ramírez nosotros no le importábamos. Ella solo quería humillarnos para complacer a estos comandantes porque ella tenía poder. A las niñas que quedaban en embarazo, ella les practicaba los abortos”, detalló.