La renuncia al Senado de Juan Luis Castro estaba cantada. Desde hace más de un mes, el hijo de la exsenadora Piedad Córdoba había tomado la decisión de dar un paso al costado en el Legislativo. Sin embargo, una incapacidad médica lo llevó a reflexionar sobre su decisión.
Castro renunció decepcionado de la política y porque se siente más a gusto en la pediatría, una profesión que adelanta con lujo en Estados Unidos. Es más, al médico cirujano, psiquiatra y magíster en salud pública le ofrecieron la opción de retornar a laborar y él no lo dudó. Pesó en él más la medicina que las leyes.
Su salida es un golpe sensible a la Alianza Verde, que no atraviesa por un buen momento por las fricciones internas de cara a las presidenciales de 2022 y que incluso han llevado a un sector del movimiento a hablar de una posible escisión, como sucedió con el Polo Democrático.
Castro, de 23.500 votos en las elecciones de 2018 y quien radicó su renuncia oficialmente el viernes pasado ante la secretaría del Congreso, se marchó del Legislativo y le abrió paso al regreso a la arena política de su madre, la exsenadora Piedad Córdoba.
La excongresista, hoy incapacitada por una cirugía en su pierna derecha porque dio un paso en falso, está en una verdadera encrucijada. En su teléfono celular conserva decenas de mensajes de líderes, amigos y seguidores que le piden recoger los votos que deja su hijo y avanzar en su proyecto político.
La idea, según conoció SEMANA, no le disgusta. Es más, en las últimas semanas ha venido avanzando en conversaciones que seguramente le permitirán tomar la decisión. El Pacto Histórico que lidera el senador Gustavo Petro podría ser una opción. En la segunda semana de agosto, la dirigente habló con el jefe de la Colombia Humana y ha estado en constante comunicación con líderes de izquierda examinando su posible retorno.
Córdoba quiere analizar el tema con cabeza fría y tomar una decisión con calma, le confesó a SEMANA. Aunque su hijo tiene un espacio en el Partido Verde, ella es más afín al Pacto Histórico, pero nada está descartado. Sin embargo, en el Pacto no es tan sencillo porque no hay cama para tanta gente y hay más de un progresista preocupado porque la lista cerrada podría dejar por fuera a más de un líder importante. Al menos, si no se ubican en los primeros diez lugares.
No obstante, no está descartado que la figura femenina y el liderazgo que Piedad Córdoba ha ejercido durante más de diez años en la izquierda, la puedan llevar a ocupar uno de los primeros puestos de la lista al Senado por dicha colectividad. De lo contrario, ella difícilmente aceptaría.
Por ahora nada está dicho. Córdoba, aunque le gustaría retornar a la política, tiene claro que no es su prioridad en el momento. Al fin y al cabo, está entusiasmada con Ari Ari, su finca agroturística en Puerto Lleras, Meta, donde pasa la mayor parte de su tiempo con su pareja, Luis Pérez.