La más reciente encuesta de la firma Invamer, divulgada por Noticias Caracol y Blu Radio el pasado 26 de abril, ha generado una fuerte polémica en redes sociales por cuestionamientos a su metodología.
La encuesta mostró a un Iván Cepeda imbatible, con un 44,3 % de la intención del voto. Mientras tanto, Abelardo de la Espriella registra un 21,5 %, seguido por Paloma Valencia, quien sacó un 19,8 %.
En segunda vuelta, Cepeda gana en ambos escenarios, con un 54,6 % contra De la Espriella y un 51,2 % contra Valencia.
De acuerdo con publicaciones de expertos en redes sociales, la medición fue diseñada de tal manera que estaría inflando al candidato del Pacto Histórico.
De acuerdo con el científico de datos @cryptobasenji, que analiza las encuestas que se llevan a cabo en Colombia, las fallas en la metodología comienzan con el hecho de que reportan una tasa de no-respuesta del 72,5%.
“Por cada cuatro puertas a las que tocaron los encuestadores, tres personas se negaron a participar. Ese dato debe tratarse como la pieza de metadata más importante de todo el documento. Todo lo demás se deriva de ahí”, dijo el científico de datos.
Con esa tasa de rechazo, afirmó, “los 3.800 encuestados publicados no constituyen una muestra aleatoria y representativa del electorado colombiano, sino una bolsa autoseleccionada de personas dispuestas a recibir a un desconocido en su casa y responder preguntas políticas de manera presencial. Y esa bolsa tiene sesgos demográficos y políticos previsibles”.
Además, afirma que quienes rechazaron la encuesta son personas en edades laborales entre los 30 y 40 años, con restricciones de tiempo y preocupaciones de privacidad. Precisamente en la población en la que mejor se desempeñan Valencia y De la Espriella.
Y destacó que quienes sí respondieron son mayores de 55 años, que corresponden el 26,3 % de la muestra; estratos 1 y 2 combinados, que son el 51,4 % de los encuestados; amas de casa, pensionados y desempleados, que son el 30 %, y población rural, que corresponde al 22,4 %.
“La muestra está inclinada hacia personas mayores, de estratos más bajos y con mayor inactividad económica que la población colombiana en edad de votar”, dice el analista.
Además, aseguró que las zonas en las que encuestaron también hacen parte del posible sesgo, dado que consultaron a personas en municipios como Litoral del San Juan y Medio Atrato (Chocó), Tumaco y Cumbal (Nariño) y Saravena (Arauca).
“Cada uno de esos municipios tiene presencia documentada de grupos armados con una preferencia electoral”, se lee en el trino.
De esa forma, surgen nuevas dudas frente a la metodología de Invamer, que podría beneficiar a quien muestra como puntero e imbatible ganador de las elecciones presidenciales.