La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto ha movilizado a organismos de socorro, autoridades y miles de ciudadanos que decidieron ponerse al servicio de los damnificados. Entre ellos está Marlon Duque, exparticipante del Desafío 2024, quien dejó temporalmente sus actividades para ayudar directamente en algunas de las zonas golpeadas.
El deportista, oriundo de Manizales y radicado desde hace dos años en Medellín, sintió el terremoto desde un piso 14. Su primera preocupación fue su familia, especialmente porque durante varios minutos no logró comunicarse con su padre, quien trabaja en el centro de Manizales.
Una vez confirmó que sus familiares y personas cercanas estaban bien, decidió actuar. Inicialmente, convirtió su gimnasio en un centro de acopio para recibir ayudas, pero conforme comenzó a conocer la magnitud de la tragedia, sintió que las publicaciones en redes sociales no eran suficientes.
“Necesitábamos como esa acción física para sentir que realmente estábamos haciendo algo”, contó Duque a SEMANA.
Junto con dos amigos, salió desde Medellín en su vehículo. Primero llegó a Manizales, donde encontró una importante presencia de organismos de socorro y voluntarios. Después decidió trasladarse a Pereira, donde, según relató, se encontró con un escenario mucho más complejo.
“Nos encontramos con una realidad: personas debajo, estamos sacando muertos, sacando escombros”, relató.
Aunque aseguró que personalmente no participó en el rescate de sobrevivientes, sí estuvo en lugares donde los equipos buscaban señales de vida entre las estructuras destruidas. Recuerda especialmente el silencio que se producía cuando existía la posibilidad de escuchar a alguien bajo los escombros.
“Todo el mundo se callaba y, en el momento en el que daba una señal de vida, todos gritábamos de la felicidad y motivados empezábamos a ayudar”, recordó.
De Pereira a Chocó para seguir ayudando
Las jornadas se extendieron durante horas. Marlon ayudó a remover escombros, recoger y clasificar donaciones y trasladar ayudas hacia comunidades afectadas. Tras su paso por Pereira, el exparticipante del Desafío continuó su recorrido y ya se encuentra en Chocó para seguir apoyando a los damnificados.
Duque explicó que una de sus prioridades ha sido llevar los elementos recolectados a sectores apartados, luego de recibir mensajes de comunidades que aseguraban que, varios días después del terremoto, todavía tenían dificultades para acceder a ayudas.
“Las ayudas que nosotros consigamos por nuestros méritos, mejor las vamos y las distribuimos a esos lugares donde todavía no ha llegado la gente”, explicó.
El voluntario reconoce que su labor implica riesgos. No ha recibido una capacitación especializada para intervenir en estructuras afectadas y, por eso, asegura que procura seguir las indicaciones de los organismos de socorro y mantenerse alejado de edificaciones que puedan colapsar, especialmente ante las réplicas.
“Hay niños durmiendo en la calle”
Estar directamente en terreno también le permitió identificar necesidades que, según cuenta, van cambiando conforme pasan los días. En las primeras jornadas abundaron las donaciones de alimentos, pero comenzaron a hacer falta otros elementos.
“Hay gente damnificada que no usa los refugios porque simplemente no se va de las casas con miedo a que las saquen”, explicó. Algunas familias, aseguró, permanecen cerca de sus viviendas aunque ya no puedan dormir dentro por temor a perder las pocas pertenencias que conservaron.
Por eso, entre las principales necesidades que identificó están carpas, colchones y cobijas, además de medicamentos específicos para personas que los requieren. Tras hacer un llamado a través de sus redes sociales, aseguró que lograron reunir más de 100 carpas con colchones para distribuir.
Duque también pidió comenzar a pensar en lo que ocurrirá después de la primera etapa de la emergencia. Para él, uno de los grandes retos será garantizar soluciones dignas a quienes perdieron sus viviendas y evitar abusos en los precios de los arriendos en las ciudades afectadas.
Lo que le dejó el ‘Desafío 2024′
Marlon reconoce que su paso por el Desafío 2024 le dejó resistencia y exposición pública, pero considera que esta emergencia no puede compararse con un reality. Lo que más valora hoy de aquella experiencia es la posibilidad de utilizar el alcance que obtuvo para movilizar ayudas.
“Mis redes tienen un precio porque es mi trabajo y las he prestado 100 % a esto”, afirmó. También contó que ha recibido aportes desde otras ciudades e incluso desde el exterior, recursos con los que compra elementos que posteriormente entrega directamente a familias afectadas.
Sin embargo, admite que ninguna experiencia lo había preparado para algunas de las escenas que ha presenciado.
“Uno jamás está preparado para ver algo así”, dijo al recordar personas llorando, voluntarios agotados y ciudades profundamente golpeadas.
Entre todo ese dolor, asegura que se queda con una imagen distinta: la solidaridad. Ha visto llegar ayudas tanto en grandes vehículos como de personas de escasos recursos que preparan comida para quienes trabajan entre los escombros.
“Esto lo está levantando la misma gente”, afirmó.
Y precisamente esa respuesta ciudadana es la reflexión que se lleva de estas jornadas. Duque, hincha del Once Caldas, recordó incluso la histórica rivalidad con Pereira para explicar cómo la tragedia borró temporalmente cualquier diferencia.
“Acá no importan las creencias políticas, acá no importa tu equipo de fútbol, no importa nada. Lo que importa es que estamos en una situación todos dando comida, todos recibiendo, todos apoyándonos”, concluyó.
Por ahora, Marlon no piensa detenerse. Después de Pereira, su labor continúa en Chocó, epicentro del terremoto, mientras las comunidades afrontan una emergencia cuya recuperación, reconoce, tomará mucho más que unos cuantos días.