SEMANA: ¿Quién es Óscar Iván Zuluaga?
Óscar Iván Zuluaga (O. Z.): Soy un colombiano de 62 años, nacido en un pequeño pueblo, Pensilvania, Caldas. (Llevo) 20 años dedicado a la empresa privada, generando empleo bien remunerado y 30 años de vida pública que inicié como concejal y alcalde de mi pueblo. He sido senador de la República, ministro de Hacienda y, en 2014, fui candidato a la Presidencia de Colombia.
SEMANA: ¿Por qué los colombianos deberían votar por usted?
O. Z.: Mi experiencia, mi trayectoria, por los resultados que siempre he mostrado a lo largo de mi vida, por la responsabilidad con las personas que más lo necesitan. No puede haber un solo señalamiento sobre mi actividad y mi actuación. Siempre he sido una persona que piensa en los problemas de los demás y que busca aportar soluciones a los principales problemas.
SEMANA: De lograr llegar a la Presidencia, ¿qué haría para mejorar la situación de inseguridad especialmente en ciudades como Bogotá?
O. Z.: Casualmente en estos días estuve en el Portal de las Américas. Es muy dramática la situación, se necesita presencia de autoridad que realmente permita integrar los esfuerzos de todas las entidades. Yo proponía por ejemplo un general de la Policía coordinando una acción en una localidad, con tecnología, alarmas comunitarias, drones para identificar a las personas en las calles, un gran esfuerzo de justicia para que no haya impunidad, pero esa presencia de autoridad tiene que ir acompañada de oportunidades para todos. Ayer decía cómo podemos, por ejemplo, embellecer el barrio generando empleo entre los vecinos, crédito para los pequeños empresarios, cómo estimular acciones deportivas, culturales, para recuperar el barrio y ganar ese sentimiento de confianza entre la ciudadanía y la autoridad.
SEMANA: ¿Cómo habría enfrentado el paro y que haría con el vandalismo?
O. Z.: Hubiera militarizado el Puerto de Buenaventura. 35 días estuvo cerrado y eso significa un gran perjuicio. Los productos escasearon, se cortó la cadena de proveeduría de alimentos, hubo escasez, los precios aumentaron, ese fue un gran perjuicio para el país. Ahí se requiere un ejercicio de autoridad inmediata. Y, obviamente, lo que son los vándalos, los bloqueos, la primera línea, necesita una presencia de autoridad porque está bien la protesta social pacífica, que es un derecho de los ciudadanos, pero también lo que se necesita es un Estado que les garantice los derechos a los demás ciudadanos, al trabajo, al transporte, a poder salir a la calle. Hay que hacer un ejercicio de autoridad respetando los derechos de quienes protestan, pero también de los demás ciudadanos.
SEMANA: ¿Cómo combatir el narcotráfico?
O. Z.: Es una lucha integral, primero contra quienes utilizan el narcotráfico como fuente de financiación de entidades criminales, hay que actuar en destrucción de laboratorios, cortar la cadena de suministro. Creo que se necesita aspersión aérea para poder reducir el poder, 150.000 hectáreas afecta mucho y financia a los grupos que afectan la seguridad de los ciudadanos. Pero, igualmente, hay que hacer un programa de sustitución de cultivos. He dicho que uno de los productos eje puede ser el cannabis medicinal, pero hay muchos más; por ejemplo, la palma africana ha demostrado su efectividad en zonas como el Catatumbo. Una acción integral donde en las regiones donde hay presencia de cultivos ilícitos existan oportunidades alternativas, pero haya también una acción para poder acabar sobre todo con el tema de la producción, los laboratorios, que significa la financiación de las organizaciones criminales.
SEMANA: ¿Haría una reforma tributaria?
O. Z.: La reforma más importante tiene que ser mirada por el lado del gasto. Necesitamos unas tarifas más bajas para poder estimular a las empresas para que generen empleo. Si logramos recortes en el gasto, importantes, que permite unos ahorros drásticos, este va a ser el mejor escenario para que los ciudadanos puedan encontrar que hay un Estado austero que ahorra recursos sin tenerle que subir los impuestos a los ciudadanos.
SEMANA: ¿Federico Gutiérrez es el gallo tapado del uribismo como dicen algunos?
O. Z.: Federico se inscribió por firmas y tiene su movimiento ciudadano propio. Yo soy el candidato del Centro Democrático.
SEMANA: ¿Ha conversado con María Fernanda Cabal, le gustaría contar con el apoyo de la senadora?
SEMANA: ¿Apoya una regulación de las armas?
O. Z.: Como existía en el pasado funcionó bien. Se requerían unos permisos especiales en las brigadas. Me parece que en zonas especiales donde hay una gran afectación, sobre todo en el sistema rural en fincas, en zonas muy extensas, donde hay alta presencia de organizaciones criminales, se debe, con los vistos buenos y los protocolos, autorizar a las personas para que puedan portar y tener un arma.
SEMANA: ¿Qué tratamiento le daría al acuerdo de paz de La Habana?
O. Z.: Ajustes. El principal es el que permita que quienes han cometido crímenes atroces y delitos de lesa humanidad no puedan estar en el Congreso hasta que la JEP les defina su situación por las denuncias que se han hecho.
SEMANA: ¿Juan Manuel Santos le robó las elecciones en 2014?
O. Z.: Lo han dicho quienes participaron directamente en eso ante la Fiscalía. ¿Cómo?, con dineros sucios y con trampas, como la del hacker, el propósito era evitar que yo ganara la Presidencia de Colombia.
SEMANA: ¿Cómo lo afectó a usted y a su familia este episodio del ‘hacker’?
O. Z.: Durante siete años estuvimos investigados. Por la justicia se logró demostrar la inocencia y que la campaña actuó siempre de manera correcta. Nos deja muchas experiencias, nos formó como familia, nos consolidó, nos dio mucha más capacidad de entender y de lucha y afortunadamente se pudo lograr la verdad judicial.
SEMANA: ¿Qué experiencias le deja la campaña de 2014 y que espera no repetir?
O. Z.: Cada experiencia y campaña es diferente. Me parece que hay que ser mucho más desconfiado porque hay personas que quieren y que tienen una mala intención y buscan hacerle mal a uno.
SEMANA: ¿Está libre de todo pecado por el tema de Odebrecht?
O. Z.: Sin duda. Todos los procesos y pruebas se entregaron a la Fiscalía. Están todos los testigos aportados y allí está la verdad y la verdad es que mi campaña manejó los recursos correctamente y no tuvo ninguna financiación por parte de esa compañía.
SEMANA: ¿Cree en Dios?
O. Z.: Mucho. Soy un hombre de fe, soy católico.
SEMANA: ¿Odia a Santos?
O. Z.: Difícil, una persona que me hizo tanto mal. Yo creo que la forma como actuó es una forma que no es correcta siendo presidente de la República en ese entonces.
SEMANA: Dicen que su hija desempeña un papel fundamental en su campaña, ¿qué le pide que haga, qué es lo que más le insiste?
O. Z.: Ella es una mujer joven, alegre, espontánea, lo que más busca es que yo pueda transmitir cómo soy en la casa, en la familia, en el hogar. Y lo que ha buscado con su presencia es eso, que pueda mostrar toda mi faceta como persona, como ser humano.
SEMANA: ¿En estos momentos qué está haciendo su hijo David, le gustaría verlo en política?
O. Z.: Él cumple unos compromisos profesionales en la ciudad de Nueva York. El vive allí, casado y tiene unas responsabilidades muy importantes con una empresa de consultoría.
SEMANA: Usted es un hombre muy familiar, ¿cada cuánto se ve con sus padres?
O. Z.: Mucho. La última vez fue en la natilla y buñuelo que hace mi mamá cada año. Trato de verlos todos los domingos en misa, porque ellos desde hace casi 20 años, en la misa y en la iglesia donde vamos, en las afueras, venden las empanadas. Es una oportunidad para volvernos a encontrar todos los domingos.
SEMANA: Cuéntenos de sus orígenes, de su infancia...
O. Z.: Yo nací en un pequeño pueblo, Pensilvania. Como en la mayoría de hogares de Colombia, un hogar humilde. Mis padres son de origen humilde y recuerdo mucho esos primeros seis años antes de venirnos a vivir a Bogotá. La simpleza y lejos de las oportunidades. Pero mis padres afortunadamente entendieron que siempre era necesaria la educación para poder construir oportunidades.
SEMANA: ¿A quién le hace más caso a su papá o a su mamá?
O. Z: A los dos. Siempre he sido abierto porque en la familia hemos tenido diálogo, comunicación y afecto. Una familia es cuando todos aportan: los dos.
SEMANA: ¿Ya mejoró los pasos para esta campaña?
O. Z.: Claro que sí.
SEMANA: ¿Qué género es el que más le gusta bailar?
O. Z.: Con mi señora bailamos todo lo que es música bailable. El merengue, todo lo que es el porro, a ella le encanta. Mi señora es barranquillera y para nosotros el baile es un lenguaje de amor.
SEMANA: Una canción que lo inspire...
O. Z.: Mujeres divinas.
SEMANA: Hablando de Vicente Fernández, ¿cuál es la canción que más le llegaba de él?
O.Z.: La que siempre le escuchaba con más fuerza era esa. Como la cantaba, Mujeres divinas. Y digamos, tengo una gran afinidad con la letra con la fuerza que tiene esa canción.
SEMANA: Hoy no se trajo los tenis rojos, pero ¿qué significado tienen?
O. Z.: Son un símbolo que en su momento representan lo que fue mi propuesta a la seguridad democrática 2.0 y el hecho de que esta es una campaña que estamos en la calle, caminando, escuchando al ciudadano, al vendedor ambulante, al comerciante; entonces los tenis significan que esta es una campaña en la calle, escuchando a los ciudadanos.
SEMANA: ¿Cómo va la campaña en las redes, por ejemplo en TikTok?
O. Z.: Esa la maneja mi hija Juliana. A juzgar por lo que ella ha hecho y el número de seguidores y el impacto que ha tenido es muy positivo.
SEMANA: ¿Se atreve a hacer un ‘challenge’? Por ejemplo el de “claro que yes”, ¿cómo fue ese momento?
O. Z.: Fue espontáneo. Estábamos en el foro del partido en Villavicencio y al terminar el foro ella estaba con un grupo de jóvenes y de pronto me llamó y estaban con ese, no sé si es una canción, un ritmo o se lo inventaron, y ahí fue donde me llamó y me dijo: papá, aquí estamos con un grupo de jóvenes, síguenos, y yo los seguí. Era la primera vez que hacía esa invitación. Tuvo muchos seguidores.