SEMANA conoció en primicia que este viernes 10 de julio, a las 8:30 a. m., está citado el representante a la Cámara, Carlos Carreño, del Partido Comunes, para que rinda indagatoria en la Corte Suprema de Justicia por el caso de presunto acoso sexual que pesa en su contra.
La diligencia será liderada por el despacho del magistrado Héctor Alarcón, quien avanza en esa investigación contra Carreño, señalado por una de sus escoltas del esquema de seguridad, asignado por la Unidad Nacional de Protección (UNP), de supuestamente acosarla sexualmente el pasado 17 de febrero de 2026.
Esta revista reveló en exclusiva la denuncia contra el exguerrillero de las Farc, en la cual la víctima relató que tenía la misión de llevar al congresista sano y salvo a su casa, pero, en cambio, habría sido tocada, acosada y hasta intimidada para que ingresara a la fuerza en la casa del representante a la Cámara.
La escolta asignada por la Unidad Nacional de Protección (UNP) manifestó en su testimonio: “Al final de la jornada, sobre las cinco de la tarde, él me sugería que subiera al apartamento y empezó a insinuarme que yo le gustaba mucho, que era muy difícil para él controlarse. Insistía en el gusto que sentía por mí y me preguntaba qué opinaba. Yo le afirmaba que mi relación con él era solo de trabajo”.
Por estos hechos es que el congresista de la extinta guerrilla deberá presentarse este viernes ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, para que conozca los delitos por los que será procesado y se defienda de las acusaciones que hoy lo tienen en la mira de la justicia.
La víctima también relató: “Continuaba con insistencia acercándose y expresando que yo estaba muy buena, que yo le gustaba. Me tocaba las piernas y decía que él no podía detenerse porque se encontraba descontrolado. Yo le dije que me iba a ir y entonces me tomó de los brazos e intentó, a la fuerza, entrarme a la habitación y me tocaba las nalgas”.
Lo más grave del asunto es que la escolta alertó que su rechazo a las oscuras intenciones de Carreño le empezó a generar exclusión de sus funciones laborales. Primero la eliminaron de un grupo de WhatsApp, después le daban solo información específica e, incluso, le prohibió que lo acompañara cuando saliera de Bogotá, según la denuncia.
Carreño respondió a estas graves acusaciones diciendo que todo “es un asunto político relacionado con recusaciones de otro caso”, pero la Sala de Instrucción tiene todas las pruebas para avanzar en la indagación contra el legislador del Partido Comunes, creado tras el acuerdo de paz con las extintas Farc.