El profesor indígena Maximiliano Queragama Baniama fue destituido e inhabilitado por un periodo de 17 años para ejercer funciones públicas. Según lo precisó la entidad, esto se dio por haber realizado “actos sexuales con al menos cinco de sus estudiantes entre 2020 y 2022”.
El docente se encontraba adscrito a una institución educativa indígena en Pueblo Rico, departamento de Risaralda. La Procuraduría señaló que en este caso se tuvieron en cuenta todas las consideraciones pertinentes, dada la especial protección a las comunidades contempladas en la Constitución Política de Colombia.
“La Procuraduría Regional de Juzgamiento de Risaralda hizo énfasis en que el proceso se adelantó con el enfoque de género correspondiente, siguiendo las recomendaciones impartidas en los informes de implementación de la ley, y teniendo en cuenta que se trataba de un caso contra sujetos de especial protección por pertenecer a comunidades”, enfatizó la entidad.
De acuerdo con lo que se conoce del caso, el profesor se habría aprovechado de su condición de autoridad y superioridad para incurrir de manera reiterada en comportamientos inapropiados con menores. Además, “expuso a las menores a material de índole sexual, así como a conductas abusivas en el ámbito académico”, según el comunicado difundido por la Procuraduría.
En el fallo de primera instancia, “el ente de control sostuvo que las actuaciones de Queregama Baniama comprometieron la dignidad y la integridad sexual de las estudiantes, con lo que se alejó del cumplimiento de sus deberes, por lo que calificó la conducta de manera definitiva como falta disciplinaria gravísima cometida a título de dolo”.
Este caso también representa una señal de alerta para que las distintas autoridades competentes fortalezcan mecanismos que permitan prevenir este tipo de situaciones, teniendo en cuenta el impacto que generan en las víctimas, quienes pueden quedar con secuelas psicológicas difíciles de superar.
En contextos de abuso sexual al interior de instituciones educativas, muchos estudiantes sienten temor de hablar, ya que podrían enfrentar represalias de carácter académico por parte de los implicados. Por ello, se recomienda mantener una comunicación asertiva con los menores, de modo que se puedan identificar comportamientos inusuales que indiquen que algo no está bien.
Ante cualquier caso de abuso sexual, es fundamental realizar la denuncia correspondiente, ya que esto contribuye a evitar que más personas sean víctimas de este tipo de conductas.