SEMANA: ¿Había estado ya en Colombia?
Adel al Jubeir: Esta es mi segunda vez. Estuve en el país en febrero del año pasado y tuve algunas reuniones muy constructivas con la canciller y vicepresidenta de ese entonces (Marta Lucía Ramírez) y otros funcionarios. Allí buscamos maneras de conectarnos y fortalecer nuestros vínculos.
SEMANA: ¿Cuál es el motivo principal de su visita en esta ocasión?
A.J.: Llevar nuestra relación a un nivel completamente diferente. Hemos tenido buenas relaciones diplomáticas y sabemos que vemos el mundo de manera similar. Creemos en la soberanía de las naciones, creemos en el principio de no interferencia, creemos en el respeto a la ley internacional, creemos en la resolución de conflictos de manera pacífica. Pero nuestra prioridad es mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo mediante un sector público eficiente y transparente, mediante unas leyes de inversión, un sistema educativo, una infraestructura y un sistema de salud de talla internacional. También, mediante la diversificación de la economía, la apertura de nuevas áreas de inversión, turismo, minería, recreación, entretenimiento, inteligencia artificial, energía renovable, carros eléctricos. Queremos conectarnos con el mundo y que este se conecte con nosotros, queremos instalar una cultura de moderación, tolerancia, inclusión en nuestro país para que se convierta en una nación más fuerte, más resiliente, más activa y más próspera. Todo es parte de la visión para el 2030 que Arabia Saudita está implementando.
SEMANA: ¿En qué ve similitudes entre ambos países?
A.J.: Creo en los mismos principios enfocándonos en la situación doméstica, en la economía, la mejora de la calidad de vida, que, creo, es lo mismo que Colombia busca. Recientemente, hicimos una visita con una delegación de Arabia Saudita que representaba varios negocios y entidades gubernamentales para hablar sobre las oportunidades que vemos en cuanto a energía renovable, agricultura, hospitalidad, salud, infraestructura y mucho más. Por otro lado, también tenemos en cuenta nuestras perspectivas, responsabilidades en el sistema global, somos países que promueven la paz y la estabilidad en la región y en el mundo.
SEMANA: Arabia Saudita es un gran productor de petróleo. ¿Qué piensa de los esfuerzos del mundo por ser cada vez menos dependientes de usarlo?
A.J.: Estamos muy comprometidos en la lucha contra el cambio climático, confrontar sus efectos, sus retos y mejorar nuestro medioambiente. Y este compromiso va más allá de las palabras, pues estamos comprometidos con los programas más amplios y extensos del mundo. A esto lo llamamos el ciclo de la economía del carbono en el que producimos de manera limpia y eficiente, sin fugas ni desechos. Capturamos el carbono y lo removemos. Esto ocurre en toda nuestra área industrial. Estamos comenzando a planear nuestras ciudades para que sean más eficientes, así las personas manejan menos y tienen más tiempo para disfrutar de su vida. Tenemos planes en los que, naturalmente, aumentamos la remoción de carbono mediante la plantación de al menos 10.000 millones de árboles en las próximas décadas. Y, también, la iniciativa de involucrar a varias naciones de nuestra región en una plantación de 40.000 millones de árboles para combatir la desertificación. Tenemos programas que involucran la vida marina, la vida salvaje, las pesquerías, el plástico y más. Estamos muy comprometidos y continuaremos estándolo.
SEMANA: ¿Qué cambios se han dado en este sentido?
A.J.: Estamos buscando dejar de invertir en hidrocarburos. La habilidad para producir gas y petróleo es limitada. Por eso, venimos diciendo desde los ochenta que el mundo necesita encontrar otras fuentes de energía para ajustarse al futuro. Por eso, estamos comprometidos con proveer al mundo energía limpia, segura y económica, y creemos que los retos pueden ser resueltos si lidiamos con ellos racional y científicamente, si dejamos las emociones de lado.
SEMANA: ¿Cómo ha sido la relación de su país con Colombia?
A.J.: Siempre hemos tenido buenas relaciones con Colombia. Ambos buscamos la paz y queremos conectarnos con otros, y, por eso, nos alineamos tan bien. Ahora, el problema es la distancia. Por eso, tomamos la decisión de que necesitamos involucrarnos más. Vamos a abrir una embajada en Colombia y queremos que Colombia abra una embajada en Riad. Hemos aumentado el comercio, la cantidad de visitas por parte de los sectores privados y oficiales, y también queremos expandir la relación más allá de lo político y lo comercial hacia la cultura y la educación para poder comprendernos mejor y de manera más completa. También buscamos ofrecer becas a colombianos para que estudien en universidades saudíes y, asimismo, queremos que nuestros estudiantes puedan venir a sus universidades, porque los estudiantes son embajadores y predicadores que crearán un vínculo entre naciones de por vida. Queremos empoderar a las mujeres y a la sociedad para permitirles alcanzar todo su potencial y cumplir sus sueños, esperanzas y ambiciones.
SEMANA: Usted fue embajador de su país en Estados Unidos. ¿Cómo ve hoy la relación con el Gobierno Biden?
A.J.: La relación entre Arabia Saudita y Estados Unidos es una relación histórica y es una relación estratégica. Tenemos muchos asuntos importantes en común. Tenemos una fuerte relación de seguridad. Tenemos una fuerte relación comercial y de inversión. Tenemos una fuerte relación de persona a persona. Estados Unidos es uno de los mayores inversores en Arabia Saudita. Y nosotros somos uno de los mayores inversores en Estados Unidos. Tenemos desafíos en la región y trabajamos juntos para superarlos: ya sea terrorismo, extremismo, radicalismo. Por lo tanto, es una relación muy fuerte. También, ambos países son países independientes y Arabia Saudita tiene fuertes lazos con otros países del mundo, porque creemos en el compromiso, y creemos en llegar, y creemos en la cooperación con todos. Pero nuestra relación con Estados Unidos es muy muy fuerte.
SEMANA: ¿Qué opina de las sanciones de Estados Unidos a Venezuela?
A.J.: No puedo opinar sobre una situación que está muy lejos de donde estamos. Nuestro enfoque es que creemos que el compromiso es importante. Y creemos que trabajar por la seguridad y la estabilidad es importante, y creemos en construir puentes, no en cerrarlos.
SEMANA: ¿Cómo ve hoy la guerra entre Rusia y Ucrania?
A.J.: Lo que está pasando ahora mismo es terrible. Creemos que es importante que encontremos una manera de detener el conflicto y resolver los problemas pendientes de manera pacífica. No aceptamos la violación de las fronteras internacionales y votamos a favor de la resolución de la Asamblea General de la ONU en ese sentido. Tampoco creemos en la anexión de territorio y también votamos por eso. Creemos que debemos trabajar hacia un alto al fuego y lograr que las dos partes se sienten a la mesa para negociar un acuerdo. No creemos que la escalada sea útil, porque es muy peligrosa. Tenemos muy buenas relaciones con Rusia y tenemos muy buenas relaciones con Ucrania y podemos hablar con ambos. Pudimos tener cierto éxito en la negociación de un intercambio de liberación de prisioneros de guerra. Se trataba de personas de varios países que pudieron regresar a sus países. Pudimos ayudar a contribuir a la apertura de los puertos y a la exportación de granos de Ucrania para minimizar el daño al suministro mundial de alimentos. Y también pudimos trabajar en términos de la liberación del atleta estadounidense. Así que hablamos con ambas partes, hablamos con nuestros amigos de la comunidad internacional y enfatizamos la importancia de la reducción de la tensión y avanzar hacia una solución negociada pacífica, porque la continuación de este conflicto es tremendamente costoso para el mundo y tremendamente destructivo, y ha tenido un impacto en el suministro de energía del mundo. Además, tiene un impacto en el suministro de alimentos del mundo y queremos ver cómo se puede eliminar este conflicto.