Colombia se mantiene atenta a los movimientos sísmicos que continúan registrándose en distintas zonas del territorio, especialmente después del terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el pasado 10 de agosto, que dejó afectaciones en regiones como Buenaventura, Manizales, Pereira, Cali y el departamento del Chocó.

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Durante la tarde del martes 1 de septiembre de 2026, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó un nuevo evento sísmico en Chocó, exactamente a 12:48 p. m. De acuerdo con la información divulgada por la entidad, el movimiento alcanzó una magnitud de 3.7 y tuvo como referencia el municipio de Medio San Juan (Andagoya).

El sismo se produjo a una profundidad de 37 kilómetros y fue localizado aproximadamente a siete kilómetros de esta población. Según los datos técnicos entregados, su ubicación correspondió a una latitud de 4.55° y una longitud de -76.70°.

El SGC también identificó los municipios más cercanos al lugar donde se originó el movimiento. Sipí (Chocó) a 13 km, Nóvita (Chocó) a 46 km, El Dovio (Valle Del Cauca) a 51 km.

Luego de conocerse el reporte, algunos usuarios en redes sociales señalaron que percibieron la sacudida desde diferentes lugares. Otros, por el contrario, aseguraron no haber sentido el temblor. La percepción de estos fenómenos puede variar según factores como la distancia al epicentro y la profundidad del evento.

Colombia registra actividad sísmica con frecuencia debido a sus características geológicas y a la interacción de diferentes placas tectónicas. Por esta razón, el SGC mantiene una vigilancia permanente y publica información relacionada con la magnitud, profundidad, hora y ubicación de cada movimiento.

Tras el terremoto del 10 de agosto, la ciudadanía ha seguido con mayor atención los reportes oficiales, fundamentales para conocer las características de estos eventos y evitar la propagación de información falsa o alarmista.