Suena el primer Tik Tak de hoy miércoles 9 de noviembre en SEMANA, y suena por los lados de la afortunada decisión del Ministerio de Transporte y de la Aeronáutica de no permitir una integración, por ahora, entre las aerolíneas Avianca y Viva Air.

Escuche aquí los Tik Tak de María Isabel Rueda

La primera razón, como entendemos esta decisión los usuarios, es que en lo que a Avianca se refiere, no se merece un empujón para que, además de abusar de sus pasajeros, se quede por cuenta de esa, por ahora, frustrada alianza con Viva Air con el ciento por ciento de 16 rutas nacionales. Es decir, que uno viaja ahí o ahí, no hay otra opción. En 59 rutas nacionales tienen participación las aerolíneas y coinciden en 29 de ellas.

Colombia resolvió hace rato permitir la libre competencia en sus cielos desde hace más de siete años, y seamos sinceros, no es que las aerolíneas de bajo costo sean una mala opción para los usuarios, pero es que las hay de bajo costo y de menos bajo costo, entre las cuales está Avianca con dos particularidades.

Que sus tarifas aéreas no es que sean de bajo costo, sino que su atención es mucho menos bajo costo, o sea, de pésimo costo. Se está haciendo famosa por la antipatía de su personal, por su incumplimiento desde que era de alto costo y por su pésima comida, vomitiva, cuando la hay.

De manera que el argumento de Avianca y Viva de que su alianza habría representado un respaldo a la continuidad del modelo de bajo costo en la región disfraza el hecho de que el bajo costo no implica el pésimo trato a los usuarios. Incluso, de la modalidad del bajo costo se abusa tanto, que al viajero le toca viajar prácticamente en calzoncillos, porque se abusa con el precio del equipaje, de las sillas, que pague o no pague en todo caso una persona, un poquito alta no cabe en ellas, porque el respaldo de la silla de adelante le quedan las narices.

Y si acaso puede aspirar a que, en un viaje internacional, porque ni hablar de los nacionales, le pasen agua y un café muy feo, pero eso sí, el sándwich más horrible que se ha podido comer en su vida, o mejor dicho, no comer porque es incomible.

Valdría la pena hacer más bien esfuerzos por ayudarles a aerolíneas que se esfuerzan por garantizar una buena atención a sus pasajeros, como hemos podido contactar los colombianos con la chilena Latam, que no solo en puntualidad, aunque también sufre de estreches de la distancia entre sus sillas, pero también en viajes largos, pues logra pasar algo aceptable y a veces hasta sabroso de comida y su personal es bastante amable, sonriente y solícito con el usuario.

De manera que no permitir al no bajo, sino bajísimo costo en materia de todo, menos en el precio de sus pasajes, de Avianca para que se vuelva monopolio con Viva en su alianza en algunas rutas del país, es un acierto.