La crisis de empleo en Estados Unidos es bastante particular. No faltan puestos sino trabajadores. Y esa realidad es cada vez más evidente en las calles de ese país. Los cafés no hay quien los atienda y las filas de los supermercados son enormes porque sencillamente no hay cajeros.
“La escasez de trabajadores no solo es evidente sino desconcertante”, sostiene Rueda. La periodista se pregunta ¿Cómo se la están arreglando para sobrevivir tantos millones de personas sin trabajar? ¿Por qué nada ha cambiado cuando quitaron los subsidios de desempleo?
María Isabel cuenta que hay varios factores. Primero, el ahorro en la pandemia creció. Segundo, quienes tenían propiedades hoy las arriendan por más costo. Tercero, quienes trabajaban en servicios se dieron cuenta que no eran felices en sus empleos.
Son muchos los problemas emocionales de la clase trabajadora en Estados Unidos, país en el que se presentan suicidios y casos de salud mental graves derivadas del trabajo. “La gente ahora busca trabajo que no implique mala paga”. Para ella, la conclusión es que lo que escasea son los trabajadores dispuestos a aceptar lo que les impone la economía de hoy.
¿Qué viene ahora? Escuche a María Isabel Rueda.