Hoy en las horas de la mañana tuvo lugar en el capitolio una rueda de prensa citada por varios senadores y representantes que puede marca un antes y un después en la realidad política nacional. El evento fue organizado por algunos de los congresistas más notorios del Partido de la U, Cambio Radical y los liberales. El pretexto para citar a los medios a la rueda de prensa fue el del anuncio de una seria de iniciativas legislativas conjuntas que serían apoyadas por las bancadas de esas tres fuerzas políticas. Sin embargo, lo que hay detrás es algo mucho más de fondo que el simple anuncio de un paquete de proyectos de ley. Se trata, en realidad, del nacimiento de una nueva coalición que estará en capacidad de marcar la agenda en el capitolio y de poner en aprietos al Gobierno a la hora de conformar mayorías. Le recomendamos: Guerra de vallas por la JEP: Partido Liberal vs. Centro Democrático Por el lado legislativo, el bloque de congresistas anunció una serie de proyectos en los que dicen estar de acuerdo. Los de La U, con la senadora Maritza Martínez como vocera, presentaron un proyecto de ley para establecer el derecho constitucional a no tener hambre. El senador liberal Luis Fernando Velasco planteó un proyecto que busca facilitarle a los ciudadanos el acceso a la salud y una pronta solución de las problemáticas que se presentan con las EPS. El plato fuerte de la jornada vino por cuenta de Cambio Radical. Los senadores y representantes de ese partido dejaron saber que la nueva coalición impulsará la reforma a la justicia de Germán Vargas Lleras. Con esta nueva realidad, en la que se presenta la unificación de un bloque que reúne 130 congresistas, se puede anticipar que todas las iniciativas presentadas serán aprobadas sin mayor problema. No obstante, y más allá del paquete de normas que fue puesto hoy ante la opinión pública, el verdadero mensaje que salió de la reunión en el capitolio no fue legislativo sino político. Aquí lo que se está buscando es mandar un mensaje contundente al Gobierno en el que se le notifica que, por cuenta de las objeciones, se acaba de conformar una nueva mayoría que será muy difícil de combatir. Según dijo el senador Roy Barreras, esta nueva alianza nació con el común denominador de la defensa de los acuerdos de paz y busca imponer una agenda política para contrarrestar lo que para ellos es un Gobierno sin capacidad de liderazgo y de propuesta. Puede leer: El tiempo, la clave en las objeciones a la JEP: Cámara quiere votar y Senado dilatar Ya casi se da por sentado que las objeciones presentadas por el Gobierno a la ley estatutaria de la JEP se van a hundir. Por donde se la mire, incluso si hay dilaciones, es prácticamente imposible que el Ejecutivo logre mayorías. Esa derrota política tendrá consecuencias que irán más allá del acuerdo. En la práctica, con la aventura de objetar, el Gobierno se puso en una encerrona de la que va a serle muy difícil salir. Como se dijo, entre estos tres partidos tienen un bloque de 130 congresistas. Si la alianza prospera, en el capitolio habrá una aplanadora legislativa que podrá, sin mayor esfuerzo, sacar adelante todas las iniciativas en las que logren ponerse de acuerdo. Estará por verse si se mantiene la armonía hasta las elecciones que se vienen y si estos tres partidos deciden armar coaliciones de cara a esos comicios. Por lo pronto, el Gobierno deberá buscar la forma de rearmar una gobernabilidad que, incluso antes de este episodio, estaba bastante coja.