Desde 2023 en Bogotá se empezó a escribir una historia macabra alrededor de una familia y un grupo de empresarios dedicados a la comercialización de carne. Los extorsionaron y luego los incluyeron en una lista para asesinarlos.

La cadena de asesinatos contra una familia de carniceros en Bogotá: SEMANA revela nuevos detalles del expediente engavetado en la Fiscalía

SEMANA reveló los expedientes que cursan en la fiscalía y allí se tejen varias hipótesis, principalmente una que advierte el plan criminal para apoderarse de los negocios familiares y además el cobro de unas pólizas de vida.

La serie de atentados en distintos puntos de la ciudad de Bogotá tenía un blanco común y advirtieron a las autoridades que en contra de una familia corría una sentencia de muerte. A pesar de los reclamos y los intentos por pedir avance en las investigaciones, lo único que recibieron fue respuestas a través de correo electrónico.

Mientras tanto, una serie de asesinatos estaban en un plan criminal que arrancó como una supuesta extorsión, pero que con el paso del tiempo fue tomando una forma diferente, más cerca de una vendetta o una estrategia para quedarse con los negocios de la familia.

Las cámaras de seguridad captaron el atentado. Foto: SUMINISTRADA-SEMANA

“Es evidente que las muertes de Carlos y Mauricio no son consecuencia de las extorsiones, pues, como lo dije antes, realizaban la misma actividad comercial, pero en diferentes locales; es más, los establecimientos de comercio quedaban a extremos de la ciudad y no tenían ni siquiera la misma razón social”, señalaron fuentes del proceso.

Tres hermanos fueron asesinados en momentos distintos pero en circunstancias parecidas, a través de sicarios, que a plena luz del día se acercaban a las víctimas y disparaban de manera indiscriminada, incluso frente a clientes de los establecimientos de comercio donde los carniceros tenían espacio.

Este es el expediente. Foto: SUMINISTRADA-SEMANA

Con cada atentado y cada asesinato, la Fiscalía abría una investigación distinta. Las víctimas pidieron al ente acusador asociar las investigaciones, unirlas para dejar de adelantar los procesos de manera separada y más bien aunar esfuerzos investigativos. Después de varios meses siguen esperando una respuesta de la fiscal.

“Nuestra preocupación es que los procesos de la Unidad de Vida no han avanzado y en realidad tememos por la vida de los otros hermanos. El proceso que se encuentra más adelantado es el que está en la Fiscalía 191 Seccional, pues el anterior despacho fiscal ya había recopilado sendos medios probatorios, pero ahora, luego de las modificaciones que sufrió la Unidad de Vida, el proceso se encuentra totalmente estancado”, señalaron las víctimas en sus comunicados a la Fiscalía.

Quienes aparecían como testigos e incluso entregaban declaraciones al ente acusador, también fueron víctimas de atentados; los asesinaron justamente por conocer lo que se estaba tejiendo alrededor de estos crímenes. Ellos, los testigos y nuevas víctimas, conocían la verdad.

Con cada atentado y cada asesinato, la Fiscalía abría una investigación distinta. Foto: SUMINISTRADA-SEMANA

Han pasado casi tres años desde el primer crimen, el primero de los hermanos que fue asesinado, y hasta el momento no se conocen hipótesis claras o una línea de investigación específica en la Fiscalía; las víctimas advierten que el caso quedó en la impunidad.