La Unidad para las Víctimas entregó 73 unidades productivas a familias afectadas por el conflicto armado en el departamento del Atlántico. Estas acciones se realizan con el objetivo de impulsar emprendimientos, fortalecer los ingresos y apoyar la reconstrucción de sus proyectos de vida.
Un impulso para reconstruir proyectos de vida
En el municipio de Galapa se llevó a cabo la jornada de entrega de estas unidades productivas, una iniciativa que benefició a familias de esta localidad y de los municipios cercanos de Santo Tomás y Soledad.
La inversión superó los 830 millones de pesos, recursos destinados a fortalecer emprendimientos familiares y apoyar procesos de retorno y reubicación de víctimas del desplazamiento forzado.
El programa se enmarca dentro de la estrategia denominada “Ruta de la Productividad”, impulsada por la Unidad para las Víctimas.
El objetivo es facilitar oportunidades económicas para hogares que han sufrido las consecuencias del conflicto armado y que buscan reconstruir su vida en los territorios donde hoy residen.
A través de esta estrategia, las familias reciben dotación, equipos e insumos necesarios para poner en marcha o fortalecer pequeñas iniciativas económicas.
Las unidades o herramientas productivas entregadas a las familias víctimas del conflicto en el departamento del Atlántico consisten en equipos, insumos y mobiliario básicos para iniciar o fortalecer pequeños negocios.
En este caso, los apoyos se orientaron a diez líneas de negocio que responden a actividades económicas comunes en los municipios beneficiados, como Galapa, Santo Tomás y Soledad.
Entre ellas se encuentran panaderías, salones de belleza, puestos de comidas rápidas, tiendas de abarrotes y papelerías, entre otros pequeños emprendimientos.
Estas actividades fueron seleccionadas con base en las capacidades y experiencias de los beneficiarios, con el fin de garantizar que los emprendimientos se mantengan en el tiempo.
Reparación integral y oportunidades económicas
La entrega forma parte de los Esquemas Especiales de Acompañamiento Familiar.
Estos mecanismos fueron diseñados por el Estado colombiano para apoyar a las víctimas en su proceso de estabilización socioeconómica, tras el desplazamiento o la violencia.
De acuerdo con la entidad, estas iniciativas buscan promover soluciones duraderas que permitan a las familias generar ingresos propios, fortalecer el tejido social y avanzar en la superación de sus condiciones de vulnerabilidad.
El director territorial de la Unidad para las Víctimas en Atlántico, Michael Sabbatino, destacó la resiliencia de las comunidades beneficiadas y reiteró el compromiso institucional con su recuperación económica.
El funcionario resaltó que estas herramientas productivas representan una oportunidad para que las familias consoliden sus emprendimientos y mejoren su estabilidad financiera.
La entrega de estas 73 unidades productivas en Atlántico se suma a otras intervenciones similares que se adelantan en distintas regiones del país.
El propósito es que las víctimas puedan recuperar su autonomía económica y reconstruir, paso a paso, sus proyectos de vida.