La Alcaldía de Bogotá pidió ajustes técnicos y urbanísticos al proyecto RegioTram del Norte antes de comprometer plenamente su financiación.

El Distrito aseguró que el diseño actual podría afectar la conectividad peatonal, la integración con otros sistemas de transporte y el desarrollo urbano de varias zonas de la ciudad.

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Bogotá condiciona su apoyo al RegioTram

La Alcaldía de Bogotá encendió el debate sobre el futuro del RegioTram del Norte al advertir que su participación financiera.

El proyecto dependerá de modificaciones urbanas y operativas que, según el Distrito, son necesarias para evitar afectaciones en la movilidad y en la integración de varios sectores de la capital.

El sistema ferroviario, que busca conectar a Bogotá con municipios como Chía, Cajicá y Zipaquirá mediante trenes 100 % eléctricos, enfrenta ahora cuestionamientos.

Las dudas surgen frente al impacto urbano de su trazado, la conectividad peatonal y la integración con otros sistemas de transporte masivo de la ciudad.

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Planeación, el diseño actual del RegioTram del Norte podría generar barreras urbanas en varias zonas de Bogotá.

Esto debido al cierre de numerosos cruces existentes sobre el corredor férreo.

La entidad explicó que el proyecto contempla pasos peatonales únicamente en estaciones y algunas intersecciones vehiculares.

La situación obligaría a muchos habitantes a recorrer largas distancias para cruzar de un lado a otro de la línea férrea.

La secretaria de Planeación, Úrsula Ablanque, advirtió que sectores de Usaquén, entre ellos San Antonio Norte, La Granja Norte y San José de Usaquén, podrían quedar parcialmente aislados si no se incluyen soluciones adicionales para peatones y ciclistas.

Según el Distrito, la prioridad es garantizar una conectividad segura y continua para evitar que el proyecto termine fragmentando barrios completos.

Otro de los puntos que genera preocupación es la construcción de tramos elevados y la instalación de cerramientos de seguridad a lo largo del corredor ferroviario.

La administración distrital considera que estas estructuras podrían transformar parte del trazado en zonas poco transitadas o deterioradas urbanísticamente si no se incorporan medidas de paisajismo y recuperación del espacio público.

Galán condicionó el aporte económico de Bogotá

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, señaló que la ciudad mantiene su respaldo al proyecto.

Sin embargo, dejó claro que los recursos del Distrito estarán condicionados a que se solucionen varios aspectos técnicos y urbanísticos.

Entre ellos mencionó la integración física y tarifaria con el Metro de Bogotá y TransMilenio, además de mejoras en las intersecciones y en los diseños de movilidad.

La participación de Bogotá en el proyecto ronda los 2,3 billones de pesos, una cifra clave dentro del esquema de financiación del RegioTram del Norte.

Sin embargo, el Gobierno nacional decidió recientemente aumentar su aporte al 82 % del proyecto ante la falta de definición del convenio tripartito con el Distrito y la Gobernación de Cundinamarca.

El mandatario distrital insistió en que el debate debe centrarse en los documentos técnicos y en las implicaciones reales para la ciudad.

Especialmente en temas relacionados con la movilidad regional y el impacto urbano que tendría el corredor ferroviario en las localidades por donde pasará la obra.

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Aunque las autoridades nacionales y regionales defienden el avance del proyecto, las discusiones técnicas sobre urbanismo, accesibilidad y movilidad continúan abiertas.

Las soluciones son necesarias para definir el respaldo definitivo del Distrito a una de las obras más importantes de infraestructura regional.