La Secretaría de Seguridad y la Policía de Bogotá desmantelaron el grupo delincuencial Los Pinos, estructura dedicada al tráfico de estupefacientes, extorsiones y homicidios en las localidades de Usaquén y San Cristóbal.

Tras un año de investigación con un agente encubierto e interceptaciones, las autoridades ejecutaron 20 allanamientos que dejaron 22 personas capturadas (19 hombres y tres mujeres), quienes recibían rentas criminales de hasta 30 millones de pesos mensuales.

Su modus operandi consistía en traer los estupefacientes en taxis desde la localidad de Usme para dosificarlos en viviendas. Luego, la droga (que marcaban con el logo de un oso panda) era distribuida al menudeo en parques, canchas de fútbol y vías públicas de los barrios.

La banda distribuía estupefacientes, (Imagen de referencia). Foto: El País

César Restrepo, secretario de Seguridad, afirmó: “El mensaje para los criminales es claro: ustedes podrán esconderse, pero la gente está hablando y las autoridades están actuando. La Policía de Bogotá no se va a cansar de perseguirlos porque esa es su función y porque hay un compromiso absoluto de trabajar por la seguridad de la ciudad”.

Coordinación desde las cárceles y sicariato

Entre los imputados se encuentra:

  • Alias Costa: principal líder. Desde la cárcel de Cómbita (Boyacá) coordinaba el negocio. Está vinculado al homicidio de un patrullero de la Policía en 2022.
  • Alias Santanderiano: segundo al mando. Desde la cárcel de Jamundí (Valle del Cauca) ordenaba extorsiones y asesinatos, entre ellos uno cometido el 17 de enero de 2026.
  • Alias Vega: tercero de la organización, señalado de cometer dos homicidios entre 2025 y 2026.

En la operación también cayeron alias Quintero (jefe de sicarios) y alias Suegro (el taxista de la organización), además de notificarse en prisión a los sicarios alias Millos y Jerson por un doble asesinato en San Cristóbal. Los ocho expendedores restantes de la red también fueron judicializados.

Los capturados deberán hacerle frente a la justicia por los cargos que se les imputan. Foto: alejandro acosta

Delitos e imputaciones

Durante los operativos se incautaron más de 350 gramos de marihuana, munición y cinco celulares. A los procesados, quienes ya sumaban antecedentes por delitos graves como feminicidio, extorsión y hurto, se les imputaron los cargos de concierto para delinquir, homicidio, tráfico de estupefacientes, porte ilegal de armas y falsedad marcaria.

Restrepo aseveró: “También hay un mensaje para el país: la droga es el combustible de muchas de las violencias que vivimos. Por eso necesitamos tomar decisiones serias como sociedad y revisar herramientas legales que permitan actuar con mayor rapidez frente a estos delincuentes, aprovechando además la confianza de los ciudadanos que cada vez entregan más información para sacarlos de las calles”.