La Cárcel Distrital II de Bogotá, uno de los proyectos clave para enfrentar el hacinamiento en estaciones de Policía y URI, sigue sin despegar y se mantiene atrapada en una fase de ajustes que no termina de resolverse. Aunque la iniciativa fue presentada como una respuesta a la crisis carcelaria de la ciudad, lo cierto es que aún no supera la etapa de estructuración.
Actualmente, el proyecto continúa en revisiones técnicas y financieras, sin que exista una fecha definida para iniciar su construcción. No obstante, el alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que se licitará a comienzos de 2027. Uno de los principales tropiezos ha sido la inestabilidad en su desarrollo contractual.
La terminación anticipada de un convenio interadministrativo clave con RenoBo, la empresa de renovación urbana de Bogotá, por 5.196 millones de pesos, para avanzar en los estudios y diseños, obligó a replantear parte del proceso y dejó en evidencia fallas en la planeación. Esto no solo significó la pérdida de tiempo, sino también la necesidad de reorganizar aspectos técnicos que debían estar resueltos a estas alturas.
A esto se suma que los estudios siguen en proceso de ajuste, lo que ha impedido avanzar hacia etapas más concretas como la licitación o el inicio de obra. En términos prácticos, el proyecto no ha logrado consolidar una base sólida que permita su ejecución.
De hecho, el retraso de esta obra le ha valido serios enfrentamientos a la administración de Galán con la exalcaldesa Claudia López, quien aseguró que, aunque ella había dejado los lotes listos, la administración Galán había “dejado caer el proyecto de su construcción”.
Como era de esperarse, la respuesta de César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá, no se hizo esperar y señaló que la gestión para la entrega definitiva del lote se hizo durante el primer año de la era Galán y no como López dijo, que fue en su administración.
Y así, entre discusiones y un pasamanos de responsabilidades que, incluso, viene desde el Gobierno Duque, la Cárcel Distrital sigue sin tener siquiera la primera piedra, mientras las URI y las estaciones de Policía están al borde del colapso.
Inversión total: 280.000 millones de pesos
Lote: 29.000 metros cuadrados
Capacidad: 2.000 cupos carcelarios
Los traspiés de la cárcel distrital II
1999• En la primera administración de Enrique Peñalosa se habló en principio de la remodelación de la Cárcel Distrital I y de certificarla internacionalmente. 2001• Se menciona hacer una ampliación conocida como Cárcel Distrital II, pero no había hacia dónde crecer. 2012• La administración de Gustavo Petro logra la recertificación de la Cárcel Distrital. 2016• Enrique Peñalosa, en su segunda administración, empieza a idear la Cárcel Distrital II y prioriza la necesidad. 2020• Claudia López empieza a ejecutar la idea y establece los acuerdos necesarios para lograr un predio en la parte trasera de la cárcel La Picota. 2020-2024• La administración López libra varias discusiones con el Gobierno del expresidente Duque para lograr los terrenos y deja los estudios de prefactibilidad listos. 2024• El Gobierno Petro le pide explicaciones a Claudia López sobre la cárcel y frena el proceso porque asegura que no va a poner dinero y que no entregará el terreno.2025• La administración de Carlos Fernando Galán logra que el Gobierno Petro, por medio del entonces ministro de Justicia, Néstor Osuna, le entregue los predios a Bogotá.2025• La Secretaría de Seguridad realiza un convenio interadministrativo con RenoBo para hacer los diseños definitivos por 18 meses. 2026• El convenio, por 5.196 millones de pesos entre las dos entidades del Distrito, se cae por inconsistencias. Abril 2026• Ante el hacinamiento y la crisis de seguridad, el alcalde Galán asegura que licitará la obra de la cárcel a más tardar en 2027, pero esa fecha era en la que debía estar lista. Hacinamiento en URI y estaciones Entre el 40 % y el 60 %