Este martes 25 de julio Cali celebra un aniversario más de existencia. Ya son 487 años desde que el conquistador español Sebastián de Belalcázar fundó la ciudad.
La conmemoración de la fecha no pasa desapercibida por los ciudadanos natales ni por quienes han sido acogidos como propios en la capital del Valle del Cauca.
“Sumado al show tecnológico de luces interactivas con el que la Alcaldía ha venido ambientando Santiago de Cali, este martes 25 de julio se ha diseñado una programación que incluye actos protocolarios, presentaciones artísticas y un tributo a las oportunidades que brinda la capital del Valle”, indicó la Administración Municipal.
También invitan a los caleños a izar la bandera de Santiago de Cali, “este acto es una demostración del cariño y del sentido de pertenencia que tenemos por nuestra ciudad”, dijo Nhora Mondragón, secretaria de Gobierno de Cali.
La programación empezará a las 7:00 a.m. con una ofrenda floral en el monumento al fundador Sebastián de Belalcázar.
A las 9:00 a.m. se realizarán actos protocolarios a cargo de las autoridades civiles y militares en honor a la Fundación de Cali, hecho que dará paso a la disertación por parte de historiadores de la ciudad en un conversatorio.
En horas de la tarde se hará el juramento de bienvenida a los 1000 beneficiarios del programa ‘Todas y Todos a Estudiar Inglés’, acto que tendrá lugar en la plazoleta de Centro Administrativo Municipal (CAM) a las 5:00 p.m.
Las actividades finalizarán con la presentación del timbalero Tirso Duarte, quién ofrecerá un concierto gratuito con éxitos como: ‘Te molesta que sea feliz’, ‘Te quiero y más’ y la canción dedicada a la ciudad que lo enamoró ‘Pa’ Cali’.
Mientras tanto, en el parque Central del Río Cali (Las Piedras), la plazoleta de la capilla de San Antonio y el Parque Panamericano (Banderas) los caleños podrán disfrutar de shows de luces interactivas que reafirman la identidad de la ciudad y sus valores.
¿Quién era Belalcázar?
Aunque no se conoce con exactitud la fecha de nacimiento del conquistador español, la mayoría de historiadores concuerdan en que vino al mundo entre 1480 y 1490 en la ciudad de Belalcázar (Extremadura), de la cual tomo el apellido, como era costumbre en la época, ya que su nombre de pila era Sebastián Moyano y Cabrera.
Huérfano a temprana edad, el futuro navegante quedó al cuidado de su hermano mayor, aunque pocos años después decidió huir de la pobreza hacia el Nuevo Mundo. Aún los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la fecha en la que el conquistador llegó a América, pero hay dos versiones muy extendidas.
La primera tiene que ver con que Belalcázar llegó a América en 1498, en el tercer viaje que emprendió Cristóbal Colón hacia el nuevo mundo, mientras que la segunda apunta a que el español llegó a principios de 1500, tras haber matado a su burro, por lo que quería evitar el castigo que suponía ese acto.
El caso es que una vez en el continente, el explorador empezó a ganar reconocimiento y rápidamente se hizo amigo de otros importantes exploradores como Núñez de Balboa o Francisco Pizarro, con quienes inició expediciones por varias civilizaciones de estas tierras.
En 1514 fue nombrado capitán por Pedrarias Dávila, mientras que en 1524, acompañó a Francisco Hernández de Córdoba en la conquista de Nicaragua, lo cual le valió para ser nombrado alcalde de la recién fundada ciudad de León, según relata la enciclopedia de historia del Banco de la República.
Varios años más tarde, en 1532, se unió a Pizarro para luchar contra las tribus incas en lo que hoy es Perú, para luego continuar su paso conquistador hacia Quito, aunque los indígenas lograron quemar la ciudad y trasladar el tesoro hacia los Andes, según cuenta la historia, por lo que al llegar, Belalcázar se encontró con ruinas, sobre las que fundaría San Francisco de Quito, en honor a los monjes franciscanos.
En 1535 asaltó la ciudad de Popayán con un ejército de 300 hombres (frente a unos 1.000 indígenas) y fundó en estas tierras, tiempo después (el 13 de enero de 1537) la ciudad de la Asunción de Popayán; de allí siguió su recorrido hacia el norte y entró a Cali para conquistarla y fundar la ciudad el 25 de julio de 1536.
“Es nuestra merced y voluntad que de ahora y de aquí en adelante por todos los días de vuestra vida seáis nuestro Gobernador y Capitán General de dichas Ciudades” (Popayán y Santiago de Cali y Villas de Anserma, Guanacas y Neiva), según dice la cédula real que le otorgó la Corona española en 1540.
Belalcázar fue condenado a muerte por un tribunal español en 1546, debido a sus malos tratos hacia los indígenas y por participar en pleitos de otros conquistadores; sin embargo, el navegante falleció en Cartagena de Indias en 1551, antes de emprender un viaje a Europa para apelar el castigo que se le había impuesto.