Una violenta confrontación entre indígenas y cultivadores de marihuana del norte del Cauca se presentó este jueves. De acuerdo con información preliminar y videos que circulan en redes sociales, integrantes del resguardo Munchique los Tigres se pelearon a machete con personas que se oponían a la erradicación de cultivos ilícitos en la zona.

Según manifestó la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), los miembros del cabildo adelantaban labores de armonización del territorio. “Establecieron una acción de control territorial para la erradicación de cultivos de marihuana. Siendo la 1:11 p. m. de este jueves 18 de mayo, en la vereda Paramillo 2, se presenta una confrontación con personas que hacen parte del gremio de cultivadores de marihuana, dejando hasta el momento un total de seis comuneros heridos, cuatro de ellos kiwe thegnas y dos dinamizadores del programa Semillas de Vida”.

Especificaron que los heridos fueron sacados de la zona con ayuda de la comunidad y trasladados hasta el hospital central de Santander de Quilichao.

El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), rechaza los hechos violentos que se están presentando en el departamento. | Foto: El País

“Esta situación se suma a las desarmonías que se están generando a nivel zonal alrededor de la disputa territorial en el auge de sostener una economía basada en los cultivos de uso ilícito. Es necesario reestablecer el diálogo entre comuneros y procesos organizativos para garantizar el respeto de los mandatos comunitarios en los distintos territorios”, agrega la Acin en el comunicado.

Quejas contra la guardia indígena

Lo que viene ocurriendo con algunos integrantes de la guardia indígena en el Cauca no es un asunto para pasar por alto. Luego del video filtrado en redes sociales en el que ciudadanas de la zona rural de Santander de Quilichao denuncian que miembros del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) les cobran 2.000 pesos por acceder al río San Pedro –que no tiene dueños y es público–, decenas de personas se sumaron a las quejas por presuntas actuaciones desproporcionadas de esta organización.

En el video se escucha a una mujer, con mucha molestia, reclamar a un miembro de la guardia indígena el porqué deben cancelar ese valor para acceder al afluente. “Es una orden de las directivas”, responde el hombre al ser encarado por la comunidad. Finalmente, y pese al escándalo, tuvieron que cancelar el peaje para ingresar.

“No es el único caso, esa es la punta del iceberg de lo que viene ocurriendo en el Cauca. Desde hace poco menos de un año, los indígenas se creen dueños de todo: de las vías, los ríos, las tierras, los cultivos y de las prácticas comunitarias. Son una organización mandamás y superpoderosa”, dice Argemiro Sanclemente, un empresario de Popayán.

Las denuncias van mucho más atrás, señalan que, por ejemplo, desde el derrumbe en Rosas, Cauca, y la habilitación de vías alternas, los indígenas establecieron peajes informales en algunas zonas para permitir el acceso de vehículos de carga.

Guardia indígena realiza un plantón en apoyo a las reformas y el plan de desarrollo | Foto: Colprensa

“Atraviesan un tronco delgado y exigen pagos de entre 10.000 y 20.000 pesos, y uno por evitar roces los paga, así funciona ahora y es mejor no tener problemas”, señala Pedro Rodríguez, transportador de carga pesada.

SEMANA también se comunicó con empresarios y agricultores que se abstuvieron de opinar públicamente para “evitar represalias”, pero de manera anónima manifestaron que las atribuciones de la guardia son cada vez mayores.

Uno de los casos más complejos se vive en el norte del departamento, donde colectivos indígenas han invadido predios de ingenios azucareros y libran una disputa, que ya ha dejado varios muertos, con las comunidades afrodescendientes de Llano de Taula, Caloto y zona rural de Guachené.